#NoMarchoConElUribismo

04:41:00

La marcha organizada por el Gobierno es simplemente un trampolín para volver a redituar políticamente, para el uribismo, la guerra, la violencia y la lucha contra el terrorismo. El resto es pura ingenuidad. Por eso mañana domingo 20 de enero #NoMarchoConElUribismo.

Por: Felipe Pineda Ruiz / Democracia en la Red

Colombia sigue de luto por los atentados terroristas sucedidos en la Escuela de Cadetes General Santander (ECGS). Las imágenes del ataque, viralizadas por las redes sociales, continúan vívidas en la retina del ciudadano de a pié. Los 21 muertos, y 68 heridos, mantienen consternada a una sociedad que, a raíz del proceso de paz con la guerrilla de las FARC, perdió parcialmente la costumbre de normalizar la muerte, la guerra, y la barbarie.

Aunque el Gobierno nacional se ha atrevido a realizar una investigación en tiempo record, con perfiles detallados de los autores materiales y capturas express, es muy prematuro para establecer si a ciencia cierta el Ejército de Liberación Nacional, ELN, está detrás de estos aleves hechos.

Al margen de las investigaciones, encabezadas por el cuestionado fiscal Néstor Humberto Martínez, quien está en el ojo del huracán público por las extrañas situaciones en las que han fallecido tres testigos del caso de Odebrecht, lo que causa curiosidad es la rapidez con la que el partido del presidente Duque, el Centro Democrático, ha actuado para capitalizar electoralmente el atentado.

Minutos antes de suceder el asalto de la ECGS una de las adalides de esta colectividad, la senadora María del Rosario Guerra, publicó este extraño tweet en la red social twitter. En el trino la polémica congresista insta a los ciudadanos a no marchar en contra del ESMAD, y a cerrar filas a favor de la fuerza pública. 



Aunque el objeto de esta columna no es alimentar rumores, ni especular sobre posibles culpables del atentado, a la luz de los hechos el mensaje de Guerra consterna y alimenta todo tipo de sospechas. 

Posterior al asalto terrorista empezó el capítulo uno de lo verdaderamente reprochable: políticos hablando a nombre de las víctimas, periodistas publicando imágenes explícitas del carro bomba, y activistas del uribismo haciendo campañas en twitter,  para vengar la muerte de los “héroes de la patria”. Toda una oda a la demagogia y al oportunismo.

Y es que la impertinencia e indolencia ante lo sucedido, por parte de los avivatos criollos, tenía que ir más allá de las redes sociales, como era de esperarse. Por ello el uribismo en pleno está convocando una marcha para mañana domingo 20 de enero, en rechazo a los violentos. La parte dos de este premeditado libreto: redituar políticamente el atentado.

Algunos sectores políticos, del bloque opositor al Gobierno Duque, han decidido acudir a la marcha como una forma de rendir homenaje a los policías caídos. También se han unido a este clamor algunos convocantes de los plantones que piden la renuncia del fiscal. Una posición respetable pero ¿no resulta poco comprensible salir a marchar al lado de los enemigos principales del proceso de paz y del fiscal Martínez?

Lo anterior no significa no manifestarse en contra del terrorismo por parte de los "alternativos". Un plantón paralelo, mañana mismo, en algún otro punto, hubiese podido ser la oportunidad para hacer algo mucho más simbólico y despolitizado: rendir homenaje a los cadetes caídos, y a los centenares de líderes sociales, sin condiciones, sin arengas revanchistas ni alusiones al odio. 

Aunque es una tentativa romántica las cartas ya están echadas.  Es imposible que haya un cambio de planes para mañana. Por eso muchos otros ciudadanos, entre los que me incluyo, hemos optado por no participar en una marcha que se antoja gobiernista, y que tiene trasfondos menos filantrópicos, y solidarios, de los que se percibe.

Es evidente que el presidente Iván Duque, después de pocos meses de llegar a la Casa de Nariño, ha terminado su luna de miel con la opinión pública. Según la firma Gallup su favorabilidad apenas llega al 27% (noviembre de 2018). Por ello no hay que ser un genio para entender la verdadera intención de la marcha: Duque atraviesa por una crisis de gobernabilidad y legitimidad, las marchas buscan repuntar su popularidad y relegitimar a un Gobierno en el que nadie cree.

El uribismo ha entendido que las etiquetas con las que ha relacionado a sus opositores desde 2015 –castrochavismo y Venezuela- no son sostenibles en el tiempo, ni son lo suficientemente efectivas para minar la credibilidad de las mayorías hacia los sectores alternativos. Por ello desea revivir el escenario político 2002-2010, para ello es necesario resucitar el fantasma del terrorismo.

En aquel periodo el maniqueísmo, y la dicotomía bien/mal, fue utilizado a su antojo por el presidente Álvaro Uribe, cuyos índices de popularidad llegaban al 84% en 2008, para establecer una frontera entre un nosotros patriótico, nacionalista, mayoritario y defensor de las FF.MM versus un ellos minoritario, pro chavista y antipatriótico. 

Para 2008 la repolitización de la sociedad en torno a un enemigo común, las Farc, permitió que el presidente Uribe pudiera gobernar con holgura y gozar de poderes plenipotenciarios para ganar la guerra anti insurgente, recurriendo a todo tipo de estrategias –como los falsos positivos-. En tiempo presente Duque persigue que la centralidad política del país se mueva nuevamente hacia la “lucha contra el terrorismo” y un nuevo enemigo interno: el ELN.

El aquí y ahora nos dice lo siguiente: ni Duque 2019 tiene los índices de Uribe 2008 ni la centralidad política actualmente gira en torno a defender las instituciones del ELN y las bandas criminales. La marcha organizada por el Gobierno es simplemente un trampolín para volver a redituar políticamente, para el uribismo, la guerra, la violencia y la lucha contra el terrorismo. El resto es pura ingenuidad. Por eso mañana domingo 20 de enero #NoMarchoConElUribismo.

Share this

Related Posts

2 comentarios

Write comentarios
19 de enero de 2019 a las 07:03 delete

Y por qué no los medios no publican y le siguen el paso, a tanta muerte de líderes sociales? ¡ qué pasa, no es esto también cruel?

Reply
avatar
19 de enero de 2019 a las 08:29 delete

Es cierto.
Hasta la Rama Judicial apareció.
Es decir a esos que organizaron lo de mañana,ni a la R.J., se les escucha cuando asesinan a un líder social. Raro eso.

Reply
avatar