“A rainy Day in New York” ¿Habrá estreno?

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Es difícil creer que una actriz como Natalie Portman se refiere a Allen con  tono despectivo, como si fuese un cualquiera, como si sus películas no fueran nada. La  crítica de Portman lo anula totalmente, lo somete al silencio, sin ninguna posibilidad de defensa.

Por: Alejandra Whitman / Democracia en la Red

El portal de internet nuevodia.com (2018) publicó una nota titulada “Podría no estrenarse la película de Woody Allen: A rainy Day in New York” (1) Según el portal, en Hollywood lo que no es castigado por la ley es castigado con el rechazo público, que hoy en día es liderado por el movimiento Time’s up. Esta vez fue el turno de Allen  al comentarse que, Amazon Studios, productora de Wonder Wheel (2017) estaba dudando comercializar la película. Esta situación tiene que ver con la acusación mediática de una de las hijas adoptivas de Allen, Dylan Farrow, la cual afirma fue abusada sexualmente a mediados de los años 90 por su padre.

Así ¡La super noticia! Que ya había dado la vuelta al mundo en años anteriores, tuvo repercusiones directas en  las relaciones del director con la productora, a tal punto de poner en duda el estreno, al menos en este tiempo, que todos los dardos han sido lanzados al cineasta. La productora Amazon ante la presión pública por parte de las líderes del movimiento time's up, que tiene como integrante del movimiento a la productora de Grey’s Anatomy, Shonda Rhimes, decide no arriesgarse a un posible boicot, por lo que pospone indefinidamente su distribución.

Una mirada retrospectiva a la acusación de abuso sexual por parte de su hija adoptiva Dylan Farrow, nos advierte las inconsistencias jurídicas a que tuvieron lugar los cargos, ya que Woody Allen nunca fue acusado de violación, pues el caso no fue a juicio, siendo, por tanto, una denuncia desacreditada en palabras del mismo director (2). Los expertos del hospital de Yale-New Haven quienes atendieron a Dylan en aquella época no evidenciaron alguna característica que les llevará a concluir que fue abusada, razón por la cual el Juez Elliot Wilk dictaminó que las pruebas no eran concluyentes(3), es decir, que no se podía comprobar el abuso sexual, del que se supone había sido víctima Dylan a la edad de 7 años, hace 25 años.

En su defensa Woody Allen afirmó al diario el mundo (2018) que jamás abusó de su hija y que todo lo ocurrido es una especia de montaje por parte de la familia Farrow, la cual cínicamente se aprovecha del movimiento Time’s up para atacarlo, repitiendo una denuncia que no es más cierta ahora de lo que fue en el pasado. Algunas fuentes exponen que Mía Farrow jamás podrá superar la relación que el cineasta estableció con su hija Soon-Yo Previn (hija adoptiva de Farrow con el pianista André Previn) quien para esa época ya era mayor de edad y cursaba sus estudios superiores en la Universidad de Columbia.

Así, si bien cierto que las mujeres deben denunciar el acoso,  también es cierto que la disertación hace que el efecto #Metoo tenga mayor relevancia y no sea objeto de críticas, que con el tiempo terminan por crear diferencias y  dividir el movimiento. Lo que paso con el director de cine Woody Allen es un vulgar ataque, del cual Time’s up no puede hacer parte. Lo anterior por dos sencillas razones: La primera, porque es absolutamente injusto lo que  ocurre con el director, ya que la denuncia es mediática, no tiene ninguna base legal que la sustente, lo que se vuelve un excéntrico circo para concentrar la atención. Seguidamente, el infortunio de no tener en pantalla una película de uno de los directores más queridos por  el público de América Latina. Woody Allen no es el enemigo del #Metoo, es un hombre de más de 80 años con una exitosa carrera la cual merece nuestro reconocimiento y respeto.  

Finalmente,  es difícil creer que una actriz como Natalie Portman se refiere a Allen con  tono despectivo, como si fuese un cualquiera, como si sus películas no fueran nada. La  crítica de Portman lo anula totalmente, lo somete al silencio, sin ninguna posibilidad de defensa.  Es como decir que Bergman no cuenta porque hizo más de 60 películas, razón por la cual hay que darle muerte a su legado. En síntesis, lo que hace Farrow, Portman y otras líderes del Time’s up es una mirada cruel e inoportuna, no solo con Allen,  también con el arte.
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(1)https://www.elnuevodia.com/entretenimiento/cine/nota/podrianoestrenarsepeliculadewoodyallenarainydayinnewyork-2394060/

 (2) http://www.elmundo.es/loc/celebrities/2018/01/18/5a60b9f1e2704ed84b8b4599.html

(3) http://www.eldiario.es/cultura/cine/puntualizaciones-presunta-agresion-Woody-Allen_0_225027824.html

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