La política me volvió mejor persona.

05:17:00

No es la primera vez que he participado en política en mi vida, pero definitivamente sí es la primera vez que lo he puesto todo en una causa de esta envergadura. Mi nombre importa muy poco acá, porque quiero creer que mi historia es la de muchos.

Por: Angela Hernández* / Democracia en la Red

Normalmente cuando uno le cuenta a la gente que está en política, automáticamente, como si fuera una reacción predispuesta de forma genética, se oyen frases de suspicacia. Bueno, y usted ¿qué va a obtener de eso?”, me preguntan. Siempre que sucede esto, y de forma natural se esboza una sonrisa en mi cara.

Recuerdo el primer día que entré en esta campaña, la de Sergio Fajardo. Caminé desde mi casa hasta un pequeño café con la ambición más grande que hasta el día de hoy he tenido: transformar el país.

Me he preguntado constantemente qué nos diferencia de los políticos corruptos, quienes no se cansan de desangrar a Colombia, me pregunto también por qué no vendería mi consciencia a ningún precio. La conclusión es sencilla: para algunos la riqueza se mide en dinero, propiedades, lujos y excentricidades, por eso llegan al poder a saquear sin vergüenza alguna los recursos de todos. Su sed de dinero es tal, que ni robando billones quedan satisfechos. Otros, en cambio, buscamos pasar a la historia, nuestro anhelo es ser recordados por transformar la sociedad. El dinero queda en el olvido después de la muerte, pero los cambios son legados que nos mantendrán vivos, pués quedarán en la memoria de las generaciones, seremos inmortales.

Pero no crean que siempre he pensado así. He cambiado, y mucho. He descubierto talentos que ignoraba y me he vuelto más consciente.  Tengo que reconocer que fui una niña caprichosa e imponente. Todo lo quería a mi manera, nadie me ganaba, bajo ninguna circunstancia. Muchas veces fui superficial y solo pensé en mí. Mi cambio ha sido un proceso. Cuando entré a la universidad pública, empecé a darme cuenta de tantos errores que estaba cometiendo, conocí personas maravillosas y entendí la importancia de la educación. Vi con claridad, cómo ésta abre las puertas a personas con todo el potencial, sin necesidad de haber nacido en una cuna de oro. Aprendí a valorar a cada individuo que me rodea.

Ahora soy una joven que entiende la sociedad de una manera mucho más amplia, pero esto no habría sido posible sin el ejercicio político comprometido. He sido testigo de que somos demasiados los que tenemos esa ambición de la que ya les hablé, he sentido el poder de la decencia, sé que podemos hablar con aquellos cuyo pensamiento es contrario, y aun así tener coincidencias. 

El respeto se volvió una bandera en mi diario vivir. Puedo escuchar de manera crítica a todos sin juzgar a nadie. Encuentro en cada persona enseñanzas únicas, he aprendido a agradecer desde lo más profundo de mi consciencia. Este valor que me enseñaron mis padres siempre, lo he apersonado con convicción, he comprendido el impacto que tiene en una sociedad. 

Muchas personas me han sugerido asumir el reto de ser candidata. Al principio me parecía algo salido de cabales, pero ¿por qué no?, este país necesita personas con el valor de enfrentar a todo tipo de mafias, sin miedo, temerarios amantes del bienestar de los ciudadanos.

Además he sido afortunada, he tenido maestros como Iván Marulanda un joven de 71 años que aspira a llegar al senado, no por él, sino por nosotros. El vivo ejemplo de todo lo que he aprendido, un modelo a seguir por sus principios, por sus valores. Ha sido realmente inspirador.

Hoy me siento orgullosa de este ejercicio, de poder hablar con las personas y transmitirles la esperanza que me embarga; pero, sobre todo, de escucharlos. Toda la energía, el tiempo y la pasión que he invertido en este proyecto ha valido la pena, por mi familia, por mi país y por Colombia,  el territorio del que vivo enamorada. Haría esto las veces que fuesen necesarias.

Si soñamos, nos unimos y nos organizamos, juntos podremos construir un país lleno oportunidades sin distinción de género, color o procedencia. Repetiré hasta el cansancio: se puede.

* Ingeniera Forestal, Especialista en Gerencia de Recursos Naturales. Activista política - Movimiento Compromiso Ciudadano. 

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1 comentarios :

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6 de marzo de 2018, 07:38 delete

Muy importante tus planteamientos y más importantes tus deseos de aspirar algún día. Hay que hacer política "metiéndose al barro". Un "edilato" te quedaría muy bien, a ti y a este proceso.Por ahora, a sacar Iván, senador! Un abrazo.

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