Definitivamente estamos en recesión

11:53:00

Estamos de acuerdo, sin crecimiento no hay empleo. Para que esto ocurra, hay que barrer a los economistas ortodoxos que vienen dirigiendo la política económica hace varias décadas. 
Por: Diego Otero Prada* / Justicia Tributaria
Resultados del primer trimestre  pésimos 
El comunicado del DANE sobre la economía colombiana muestra que  los datos del Producto Interno Bruto-PIB  del primer trimestre de 2017 son desastrosos. Estamos en recesión. Solamente un crecimiento de 1,1% en el trimestre enero-marzo de 2017, a nivel anualizado, pero en lo que va corrido del primer trimestre la economía cayó 0,2%.
Este resultado del primer trimestre de 2017 es el peor desde el año 2000. Venimos de un proceso de desaceleración económica que comenzó en el segundo trimestre de 2014 cuando el PIB creció menos de 4,0%, pero a partir del cuarto trimestre de 2014  las tasas del PIB  bajaron a menos de 3,0%.
Los sectores que crecieron en el primer trimestre de 2017 fueron la agricultura, el sector financiero, transporte y comunicaciones y los servicios. Los demás actividades presentaron tasas de crecimiento negativas.
Al analizar el crecimiento en lo corrido del primer trimestre la situación es realmente desastrosa ya que el PIB  se redujo  en 0,2%. Esto significa que para tener un crecimiento anual de 2,0% en 2017, en lo que resta del año la economía debe crecer por encima de 2,6%.  Por sectores la minería cayó -2,3%, la industria -0,4%, la construcción -2,6% y el comercio -2,1%. Subieron la agricultura con 1,6%, los establecimientos financieros con 0,8% y los servicios sociales con 1,4%. (Ver Cuadro)
Comportamiento del PIB por ramas de actividad económica primer trimestre de 2017
Variación porcentual anualVariación porcentual trimestral
Agricultura7,71,6
Minería-9,4-2,3
Industria0,3-0,4
Construcción-1,4-2,6
Comercio-0.5-2,1
Establecimientos financieros4,40,8
Servicios sociales2,21,4
Transporte y telecomunicaciones-0,30,1
Producto Interno Bruto1,1-0,2
Fuente: DANE
El sector minero, el favorito de los planes de desarrollo de Uribe y del primer gobierno de Santos se derrumbó. La construcción que se esperaba reactivar  con las obras civiles  se ve arrastrada hacia abajo por la caída en la construcción de viviendas.
Como punto  positivo sobresale la recuperación de la agricultura impulsada por la producción de café y de cultivos transitorios y permanentes. Como siempre el sector financiero mantiene tasas altas.
No presentó el DANE información sobre la demanda agregada para poder estudiar el papel del consumo, la inversión y las exportaciones, pero es de esperarse  que los datos sean igualmente negativos.
El modelo de crecimiento ha fallado
El modelo de crecimiento es un  fracaso. Si continúa, tendremos gravísimos problemas de desempleo y de desequilibrios sociales. Los que vienen defendiendo este modelo, los ministros y exministros de hacienda, los centros de pensamiento como Fedesarrollo y ANIF, el Banco de la República y facultades de economía como las de los Andes y la Nacional, son responsables por la defensa que han hecho de este modelo de pobre crecimiento  e inequitativo
El modelo hay que modificarlo. Hay que acabar con la regla fiscal, los tratados de libre comercio, las tasas de cambio flexible, impulsar la demanda a través de gasto público, reindustrializar al país, cumplir con  implementar un  desarrollo agrario integral, promover la integración latinoamericana, apoyar la investigación,  la educación secundaria y superior, realizar una verdadera reforma tributaria para incrementar ingresos gravando a los ricos, las utilidades distribuidas y remitidas al exterior, reajustar el catastro y luchar contra la corrupción y la evasión.
Hay que acabar la corrupción y la evasión fiscal
Sí, sabemos que acabar con la corrupción y la evasión fiscal es de lo más difícil. Alguien decía que si hubieran venido al país el ayatola Jomeini de Irán y Mahatma Gandhi de India, en una semana se volverían corruptos,
Es decir, hay que barrer a la clase política tradicional y a la nueva del Centro Democrático. Hay que barrer con los corruptos y evasores de impuestos. Hay que construir un gobierno de la mayoría y no de las minorías.
Y construir la paz. Aquí hay miles de  millones de dólares que se pierden por gastos del gobierno y costos de la guerra a los sectores público y privado, que liberados se pueden invertir productivamente.
Volver a Latinoamérica
E igualmente regresar a tener buenas relaciones con nuestros vecinos, especialmente con Venezuela con el que teníamos un comercio internacional creciente pero que la ceguera política hizo romper las relaciones, primero con Chávez por el señor Uribe, y ahora por  Santos por cumplir las instrucciones del imperio para ahogar al gobierno de Maduro. Seguir a Estados Unidos en todo no está en nuestro interés para recibir una limosna de 400 millones de dólares o menos. Hoy tendríamos unas exportaciones a Venezuela por lo menos de 4000 millones de dólares de productos agrícolas e industriales.
Ahora nuestros  aliados en Latinoamérica son los derechistas y neoconservadores Temer, el corrupto,  de Brasil,   Macri de Argentina, el corrupto y represivo gobierno de Peña Nieto de México, el pro americano rabioso Kucinsky de Perú y los gobiernos derechistas y autoritarios de Paraguay y  Honduras. Ah, y ese loco y vasallo de los Estados Unidos, el secretario de la Organización de Estados Americanos –OEA, el Ministerio de las Colonias como la definía Fidel Castro, el nefasto y vendido señor  Almagro, desafortunado miembro del Frente Amplio de Uruguay.
Vergonzoso el viaje de Santos a rendirle tributo a Trump, todo por pedir unas migajas de ayuda  y buscar su visto  bueno a cambio de humillarse y aceptar lo que el imperio ordena con respecto a Venezuela. Bueno, también fue a pedir perdón por apoyar a Hillary Clinton. Hay que recordar que los imperios sienten desprecio por los cipayos.
Hay que cambiar el modelo
El intelectual del sistema Rudolph Hommes se mostraba preocupado en reciente entrevista en Portafolio del pobre crecimiento. Y decía, hay que crecer y se mostraba crítico de lo que venía ocurriendo con la economía. Estamos de acuerdo, sin crecimiento no hay empleo. Para que esto ocurra, hay que barrer a los economistas ortodoxos que vienen dirigiendo la política económica hace varias décadas.  Y en esto no pienso que Hommes esté de acuerdo pues él pertenece a ese grupo.
Tenemos que dar una lucha sin cuartel para  convencer a los electores de que hay que cambiar el modelo para que apoyen a personas, partidos o movimientos que encarnen esta nueva visión.  Está en juego desafortunadamente nuestro presente y el de nuestros hijos y nietos. Las futuras generaciones no nos perdonarán, la historia nos hará un juicio negativo si fallamos.
* Ingeniero eléctrico de la Universidad de los Andes, doctor en economía de la Universidad de Pensilvania, consultor internacional y actual Rector Nacional de la Universidad Uniciencia.

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