Gobierno y ELN pueden y deben saltar sobre las dificultades

07:38:00

El pasado miércoles 3 de mayo inició la segunda ronda de la mesa de diálogos y negociaciones entre gobierno Colombiano y ELN, la expectativa de quienes tenemos interés en que esta mesa avance y coja ritmo, es de un optimismo moderado.

Por: Luis Eduardo Celis / Revista Sur

La primera ronda, deja unos referentes generales: un primer acercamiento de las dos delegaciones, un trato respetuoso, y unas posturas donde cada parte ha colocado sus líneas rojas.

El gobierno quiere lograr el abandono del secuestro por parte del ELN y el ELN quiere que se detenga la criminalidad contra los dirigentes sociales.

Ya sabíamos que esta negociación es difícil y de pronóstico reservado, las dos partes tienen muchas dudas de la voluntad de la contraparte y las posibilidades de encontrar puntos de identidad profundos y sólidos, aún están por construirse. En medio de las dudas mutuas, igualmente las delegaciones sentadas en Quito, representan a los más convencidos de cada parte y ambos, tanto gobierno como ELN, deben ganar mayor audiencia y apoyo en sus respectivos referentes, donde hay mucha incredulidad y hasta falta de compromiso para que esto avance.

En el Gobierno, sin duda el más convencido de la importancia de esta negociación es el presidente Juan Manuel Santos, que contra la voz de muchas personas de su gobierno, ha perseverado en este proceso y ha constituido un muy buen equipo negociador, liderado por el Sr. Juan Camilo Restrepo, quien tiene la tarea de liderar a su equipo, tarea para la cual tiene toda la experiencia y autoridad. Pero igualmente el Sr. Juan Camilo Restrepo tiene la tarea de comprometer al gobierno en que esta negociación es viable y se puede desarrollar, si el gobierno se involucra de manera propositiva, por supuesto en una ruta trazada por el presidente Santos y el Sr. Juan Camilo Restrepo.

Igualmente Pablo Beltrán como jefe negociador del ELN, no la tiene fácil, hay muchas voces de peso, al interior del ELN, que son incrédulos en el camino de la negociación y que esperan que el jefe de “las exploraciones”, lleve “ríos de leche y miel”, para que ellos piensen si acompañan o no, este proceso, por eso es que no es fácil, lo que vive Pablo Beltrán, quien tiene que luchar en la mesa y luchar al interior del ELN. Si Pablo Beltrán, logra un proceso dinámico, concertado con el Gobierno, “la exploración”, podrá ir marcando una ruta que le muestre a los “escépticos” al interior del ELN, que la ruta de la negociación puede ser tan interesante y de proyección social y política, como para pasar desistir del plan A de la resistencia a un plan de negociaciones como prioridad plena.

Saltar sobre las dificultades significa en lo inmediato que en esta ronda las dos partes, gobierno y ELN, encuentren los contenidos que den vida a un acuerdo humanitario en el marco del Derecho Internacional humanitario, que tiene como fundamento la protección y respeto por los no combatientes y un trato digno y respetuoso con los combatientes capturados en combate y una correcta conducción de las hostilidades bajo principios de proporcionalidad en el uso de la fuerza.

Si de esta ronda sale un acuerdo en una variedad de “dinámicas humanitarias” y los mecanismos concretos para llevar adelante los compromisos podremos avanzar.

En la anterior ronda se avanzó de manera sustancial en un camino para el diseño de la dinámica de participación, que es el combustible de esta mesa; sin participación ciudadana, amplia, plural, propositiva, esta mesa no avanzará.

Sobre el proceso de participación ya hay un entendimiento inicial, que corresponde a unas invitaciones a sectores sociales, organizaciones, instituciones y gremios para que presenten sus consideraciones y propuestas para adelantar una dinámica de participación, que lleve al propósito de ir aterrizando las transformaciones que sienten las bases de un acuerdo de paz para cerrar el alzamiento armado que desde 1964 adelanta el ELN.

Si las dos partes, en la ronda de mayo-junio, logran acuerdos sobre las “dinámicas humanitarias” y echan a rodar las audiencias para el diseño del proceso participativo, podremos respirar con alivio, si la situación es diferente, estaremos en apuros y entraremos en un empantanamiento  que puede ser difícil de superar.

Ambas delegaciones inician esta segunda ronda con el reto de acercar sus posturas y tener la imaginación y el compromiso real para que esta mesa ande, y en el transcurso de la ronda, deben dar señales claras de que hay una ruta trazada y acordada para que el punto de dinámicas humanitarias, inicie con acciones concretas, al igual que deben iniciar las audiencias en el proceso de participación.

El tiempo corre y lo mejor es que esta mesa tome ritmo y trate de ganar mayor espacio en la opinión pública, tarea nada fácil, si las dos partes no encuentran un camino de desescalonamiento y distensión.

Share this

Related Posts