Gareth Stedman Jones: Marx aun es relevante, la izquierda moderna puede aprender del filósofo.

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Entrevista realizada por Sean Illing al historiador Gareth Stedman Jones. Este diálogo fue publicado originalmente por el website norteamericano www.vox.com y traducido, para Democracia en la Red, por Héctor Valencia, estudiante de master en filosofía de la Université de Poitiers (Francia). 

Por: Hector Valencia / Democracia en la Red

Durante el funeral de Carlos Marx, su amigo y colaborador de toda la vida Friedrich Engels proclamó a un poco menos de doce personas reunidas, “su nombre perdurará a lo largo de los siglos al igual que su trabajo”. Engels ha sido ciertamente justificado. Mientras el marxismo ha fallado, las ideas de Marx cambiaron el mundo. Sin embargo, la historia de Marx, el pensador, es complicada.  Marx acertó en una gran cantidad de cosas. Su crítica al capitalismo tiene defectos, pero nunca ha sido caduca y ha sido útil. El entendió que la industrialización cambiaría radicalmente el sistema social imperante y crearía nuevos sistemas en otros lugares. 

También percibió, quizás tan bien como ninguno otro pensador, las contradicciones internas del capitalismo y la volatilidad de los ciclos económicos.  Marx falló en una gran cantidad de cosas también. Asumió que la naturaleza humana era plástica y maleable, capaz de asumir cualquier forma dada las condiciones adecuadas. Además de no ser cierto, esta naturaleza ya fue una justificación preestablecida para experimentos grotescos en la ingeniería social. Marx creía ciegamente que la historia tenía una dirección discernible: el progreso hacia la utopía sin clases era inalterable y evidente por sí misma. Esto fue lo peor de Marx, elevando las ideas por encima de la experiencia, la esperanza sobre la lógica. 

En sus escritos de juventud, él estaba convencido que el capitalismo estaba destinado a su desaparición. Luego, Marx se alejó de dicha afirmación, al darse cuenta que el capitalismo era mucho más resiliente de lo que inicialmente había pensado. Cuando su libro El Capital fue publicado en 1867, más de dos décadas después de que Manifiesto Comunista fuese publicado, él ya estaba imaginándose el comunismo como un competidor frente al capitalismo, más bien que su remplazo inevitable.   

Pero el gusto revolucionario del joven Marx fue demasiado seductivo para la doctrina marxista que continuó en sus sendas. El marxismo, como el escrito francés Albert Camus lo manifestó se convirtió en una “religión horizontal”, remplazando a dios con la historia, y la salvación eterna con un paraíso terrestre.  

Sean Illing Dado su gran nombre, el legado de Marx desafía una simple descripción. ¿Las palabras de Marx son responsables de las acciones de los marxistas? ¿Cómo puedes contar una historia de tal manera que reconozcas los aciertos al igual que los desaciertos que él tuvo? 

Hay una gran cantidad de biografías de Marx -probablemente demasiadas-. El libro Karl Marx: una biografía de David McLellan, originalmente publicado en 1973, permanece como el mejor y el más original. Pero la última biografía de Gareth Stedman Jones, un historiador de las ideas de la Universidad de Londres, es una adición remarcable a dicha lista.  

El título Carlos Marx: grandeza e ilusión del libro de Jones es un intento para desmitologizarlo y resituarlo en el contexto del siglo diecinueve. “Es una biografía comprensible, pero mesurada”. La imagen de Marx que nosotros tenemos es diferente a aquella a la cual nosotros estamos acostumbrados: un pensador apasionante, pero flexible quien habría objetado las políticas llevadas a cabo en su nombre. 

Pero la más importante pregunta es aquella que Jones no responde claramente. ¿Importa Marx en este momento? 

Me senté recientemente con Jones para hablar acerca del libro. Le pregunté por qué las ideas de Marx son aun relevantes, qué puntos acertó y cuáles no acerca del capitalismo, y qué puede la izquierda moderna aprender de él. 

Digame por qué Carlos Marx es relevante. 

Yo pienso que primero tenemos que separar Marx del marxismo. Creo que el marxismo ha estado claramente equivocado en varios aspectos. Pero vamos a enfocarnos en lo que Marx, él mismo, representa. A pesar de lo que pensemos, él dio una imagen fascinante del desarrollo de la lógica capitalista – cómo crea mercados mundiales, cómo inventa nuevas necesidades, cómo subvierte las prácticas culturales heredadas e ignora jerarquías, entre otras cosas.  

Él explica todo esto con una claridad sorprendente en el Manifiesto Comunista, el cual, en muchos aspectos, es un himno de alabanzas al capitalismo burgués y lo que ha creado. 

Himno de alabanza es quizás una palabra fuerte, pero no hay duda que Marx tiene una cierta reverencia por los logros del capitalismo. ¿Qué diría usted: él reacciona más contra el capitalismo en sus escritos de juventud? Todo gran pensador es el producto de su edad, pero esto parece especialmente cierto en Marx. 

Marx se forma intelectualmente en el siglo 19 por las críticas a la religión y el cristianismo en particular. Él se acopla a la idea de que dios no crea al hombre, sino que el hombre crea a dios. El sujeto y objeto, en otras palabras, son invertidos. 

La innovación de Marx consiste en decir que esto puede aplicarse no solo a dios, sino también a las otras abstracciones tales como el Estado o la economía: el hombre crea estas cosas a lo largo de la historia, pero ellas le aparecen como si tuviesen una fuerza independiente, como si  el hombre fuese la creación de éstas y no al revés.  

¿Por qué fue esta idea de que el hombre crea a dios, y no al revés, una declaración tan desestabilizadora políticamente? 

Marx cambia la naturaleza y las implicaciones de la crítica a la religión. En vez de criticar las afirmaciones de la biblia y el cristianismo, dice que nosotros tenemos que entender la religión, como cualquier otra cosa, en términos de evolución e historia de la humanidad; que esas cosas que tomamos como divinas o eternas son solo meros productos de los seres humanos y que al ignorar dicho hecho dejamos que nosotros mismos nos convirtamos en objetos más bien que sujetos.  
  
Entonces cuando él está criticando la religión no es porque piense que no sea verdadera, sino porque piensa que esto desvía a las personas de su sentido de voluntad. 

Eso es bastante cierto. Ya sea verdadero o falso es algo que ya había alcanzado cierto nivel de debate a cargo de David Straus y Bruno Bauer y varios otros antes que ellos durante el siglo 18. La crítica de Marx se dirige a cambiar la condición material de las personas, no en establecer nimiedades teológicas. Por ello, el extiende su crítica al dominio social y político. 

Marx dice que el capitalismo, a diferencia del feudalismo o el esclavismo, no es el producto de la conquista, sino más bien el resultado del desarrollo de la sociedad civil misma. En otras palabras, la actividad humana condujo naturalmente el capitalismo. Pero, con el paso del tiempo, nosotros nos convertimos en prisioneros de su progreso y , por tanto, olvidamos que nosotros éramos los creadores y que existe siempre la posibilidad de crear algo nuevo y mejor o más justo. 

Las personas tienden en focalizarse en los trabajos de juventud de Marx en demasía porque es allí donde obtiene el romanticismo y el fervor revolucionario, pero parece bien preferir el Marx tardío. 

Yo estoy más interesado cuando Marx llega a 1860, lo cual significa que la revolución no es más un evento, sino un proceso que es acumulativo. Yo creo que él inventa el  lenguaje de la socialdemocracia que se expande en los siguientes 40 o 50 años. Marx no es el único inventor de este lenguaje, pero él es el principal inventor. El desprende el movimiento internacional obrero de la superficie en muchos aspectos. En este sentido, él es uno de los primeros artífices de la socialdemocracia. 

Su lenguaje e ideas se expanden, pero también son cooptadas y transformadas. Este es un tema recurrente en su libro, esta idea acerca de lo que se dice y hace en nombre de Marx a menudo traiciona el espíritu de su trabajo. 

En 1850, Marx aun pensaba que el capitalismo era un organismo, por ello tendría un nacimiento, una etapa de crecimiento- maduración y una muerte. Él pensaba que la lógica de la mercancía y las transacciones individuales se expandirían y abarcarían el mundo entero y que eventualmente seríamos testigos de una crisis y un colapso cuando el sistema agotara sus recursos. Esto en todo caso no era la esperanza de Marx en 1848 y 1857.  

Pero Marx gradualmente se dio cuenta que el capitalismo era más resiliente que eso, que éste podía ajustarse a la sobreproducción y a la sobrepoblación y malas cosechas, entre otras cosas. Él vio, en otras palabras, que el capitalismo no estaba en una crisis terminal, sino más bien continuaría. Esto se le manifestó más claramente a Marx luego de la publicación del Capital, en el cual él se daba cuenta que el capitalismo no era en ninguna medida tan vulnerable como él había pensado. Así, Marx inicia y cambia la creencia de que un comunismo primitivo puede, de alguna manera, sobrevivir y sobrepasar el desarrollo capitalista. 

¿Por qué esta evolución no se refleja en la doctrina marxista al final de siglo? 
  
La invención del marxismo realmente comienza en 1870 y e absolutamente atada a la creencia que todo el Sistema está condenado y tiene que ser demolido.  Esto conduce a una suerte de fidelidad religiosa a la idea que el capitalismo está en crisis y las revoluciones son necesarias para acelerar su colapso. Este tipo de pensamiento es lo que produce a los Bolcheviques en el siglo XX.  

Hablemos un poco más acerca de lo que Marx en realidad creía. Marx fue influenciado por el filósofo alemán Hegel, quien consideraba que la historia era conducida por ideas y la evolución de la conciencia humana. Pero Marx invierte Hegel y dice que es la lucha de clases y las fuerzas productivas las que moldean  la conciencia humana y, por tanto, la historia. Ud. cree que esto es cierto? 

Yo creo que hay una tendencia a sobredimensionar cuan sensacional era su afirmación.  Usted puede retroceder al siglo XVII y ver que los teóricos de la ley natural ya habían formulado afirmaciones similares acerca de la relación entre propiedad, producción y sociedad. Marx simplemente dijo que usted comienza con la caza y la recolección, luego tiene pastoreo, luego obtiene la agricultura y, posteriormente, obtiene la sociedad de comercio y los arreglos políticos corresponden a el desarrollo de esos estadios.  

A veces me siento frustrado por nuestra inhabilidad de disociar el determinismo histórico de la crítica del capitalismo. Marx, como usted dice, estaba equivocado acerca de muchas cosas, pero él entendió las patologías del capitalismo; incluso él falló en construir una vía alternativa.  

Yo creo que es uno de los descubrimientos más brillantes. El mostro que lo que usted tiene no es solo la reproducción y extensión de la división del trabajo, sino usted tiene todo un sistema que está produciendo constantemente al mismo tiempo, es decir, está creando nuevos sistemas de relaciones sociales, las cuales, a su vez, crean nuevas necesidades. Su punto fundamental era que esto era un sistema volátil y explotador que se heredaba, las dos cosas ligadas a la crisis y probablemente puede vaciar las instituciones políticas que en teoría existen en su cima.  

La principal crítica que usted escucha de Marx entre los teóricos políticos es que él es un pensador cerrado y sistémico. El intentó reducir el mundo a una teoría para hacerla encajar en una caja conceptual, lo cual es vivir de ilusiones. ¿Es justa esta crítica? 

Yo creo que aplica más a Engels y al marxismo que a Marx. Marx tuvo varias limitaciones y varias cosas en las cuales él no estaba interesado, y yo sí creo que él no concebía muchas de esas debilidades.  Él está formado por su crítica a la religión, pero también por las tesis de los griegos antiguos en relación a la belleza, el destino y la justicia. Pero se deja llevar a veces. El trató de hacer del mundo algo diferente a lo que es. Yo creo que sus seguidores intentan encajar el mundo mucho más lejos de lo que él mismo intentó. 

¿Cómo pueden las ideas del marxismo alimentar nuestros debates actuales acerca de la globalización, libre mercado y neoliberalismo? 


Yo creo que el neoliberalismo es una nueva versión de hacer del hombre una creatura de fuerzas más allá de su control en vez de tomar una responsabilidad frente a ellas. Me parece, por ejemplo, que muchas cosas están mal desde el final de la guerra fría, porque el periodo entre la segunda guerra mundial y el comienzo de los 90s había siempre una conciencia de que había una presencia comunista que tenía que ser combatida y con la cual había que competir.  

Esa fue la era dorada de la social democracia porque los gobiernos incluyendo el gobierno estadounidense, aceleraron para conseguir alternativas al comunismo, pero eso significó reconocer sindicatos, fortalecer partidos democráticos, fortalecer la cooperación de varios tipos, entre otras cosas.  

Desde 1991, no ha habido una contrafuerza al desarrollo capitalista, y es ese desarrollo descontrolado contra lo cual Marx estaba reaccionado en el Manifiesto Comunista. Hoy en día, como antes, se les dice a las personas que hay un límite de lo que podemos hacer y que, aunque sus trabajos están siendo precarizados y sus vidas están siendo afectadas, solo se puede lidiar con el capitalismo porque es el resultado inevitable del progreso y el desarrollo. Pero yo creo que es una abdicación a nuestra responsabilidad para mejorar y cambiar el mundo.  

Parece que el capitalismo ha ganado, las leyes de mutabilidad aplican al capitalismo tanto como éstas aplican a otras cosas, pero no hay en absoluto alguna alternativa significativa, nada afuere del capitalismo. ¿Qué nos queda? 

Bueno, yo creo que no deberíamos aceptar eso. Lo que nosotros deberíamos decir es que si bien el capitalismo puede ser una característica inevitable del mundo, éste puede ser controlado. Puede ser canalizado en formas menos destructivas y eso es a lo que los partidos políticos deberían aspirar. 

Marx escribió que los filósofos solo habían interpretado el mundo, cuando el punto real era cambiarlo. Marx no dudo en cambiar el mundo. ¿Usted creé que él lo mejoró? 

Es muy difícil distinguir entre su impacto y el conjunto de otro tipo de circunstancias, pero yo creo que estamos mejor por haber tenido sus críticas.  

La crítica de Marx a la religión fue que era un tipo de anestesia. Talvez hay una crítica análoga para hacerle al mundo actual, saturado actualmente por smartphones y social media y otras formas de diversión. ¿Usted cree que esas tecnologías nos privan de enfrentar nuestra condición real y lo más importante de cambiarla? 

Yo creo que eso es cierto. Justo ahí es donde sus pensamientos permanecen inspiradores y positivos. El insistió que el mundo puede ser de otra forma. Ya sean smartphones o el internet o la teletransportación o las fábricas, ninguna de estas cosas está por fuera de nuestro control. Siempre hay maneras de limitar estas cosas, o al menos estar seguro de que podemos moderar su influencia.  Siempre hay un potencial de cambio y la política es ese camino para un cambio tal.  


Fuente: https://www.vox.com/conversations/2017/4/18/15094788/karl-marx-socialism-capitalism-communism-europe-neoliberalism


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