Un nuevo proyecto político

14:37:00

El presente texto, realizado por Juan Camilo Lee Penagos, hace parte de la serie "reflexiones sobre un Nuevo Proyecto Político en Colombia", artículos que recogen el espíritu y contenido de los debates desarrollados en el Encuentro realizado los días 14 y 15 de enero en la ciudad de Cali, con un grupo de jóvenes y algunos colaboradores veteranos. 

Por: Juan Camilo Lee Penagos / Democracia en la Red


Colombia, ese particular país, esa bella esquina del mundo, esa abigarrada historia, ese lugar de la hecatombe. Colombia, ese crisol de fauna, flora y humanidad, de sufrimiento y esperanza. Colombia, ese territorio de ingenio y brillantez, de maldad y corrupción. Colombia, ese claroscuro, está cambiando. Y depende de nosotros, sus habitantes, sus tenaces habitantes, que su metamorfosis y su evolución lleve a que la vida allí, en sus páramos, en sus playas, en su selva, en sus ciudades, en sus montañas, le haga justicia al tamaño de nuestra esperanza, que sorprendentemente aun palpita -y duro- en cada uno de nosotros.

Durante años, décadas, centurias, nuestro territorio ha sufrido la inclemencia del egoísmo y el terror de la impunidad. Pero en este momento de nuestra historia creemos que es posible un cambio, creemos que es posible actuar para hacer de nuestro país un lugar vivible para todos, no sólo para algunos. No sólo para aquellos que con descaro y sevicia se nutren de la hambruna de los niños, no sólo para aquellos que revitalizan su codicia enfermando a sus compatriotas, no sólo para aquellos que siembran espanto en las tierras en donde antes crecían familias, no sólo para aquellos que pavimentan su ansia de poder robando contratos y aceptando sobornos, no sólo para aquellos que son doctos en profundizar la ignorancia de la gente. Colombia puede ser vivible para todos sus habitantes.

Es, pues, con la necesidad de que aquellos miserables abandonen los lugares de poder que vienen ocupando desde hace tanto tiempo, y el deseo de que Colombia se sirva a sí misma, que creemos que es necesario hacer algo. Ahora es el momento. Enfrascados en la resolución de una guerra vieja, o en el intento infame de continuarla, ellos están distraídos. Los habitantes de Colombia podemos aprovecharnos de su torpeza actual y sacudirnos de una vez por todas el aletargado peso muerto de su obstinación y su ceguera frente a lo que necesitamos. Pero lo primero que necesitamos es, entonces, saber que es posible: hagámoslo. Y es posible porque ya no necesitaremos explicar el país en los términos que ellos han impuesto a través de sus canales, periódicos y tweets, o en los términos de su violencia, porque toda esa mentira se está cayendo frente a los ojos de todos nosotros. Sus engaños hacen agua.

No se trata de intentar, por enésima vez, las viejas fórmulas. No. Se trata de sumar esfuerzos, de lograr consensos, de articular procesos, de escuchar ideas: en últimas, de re pensar el país y el mundo, desde una multiplicidad de miradas. Inventemos, pues, las palabras para nombrar nuestro futuro. Diseñemos entre todos el mapa de nuestros deseos. Despejemos mano a mano la ruta a seguir. Porque somos capaces de fundar los cimientos de un proyecto que nos una, porque sólo unidos podremos derrotar a aquellos que tienen a Colombia derrotada, porque unidos somos más. Nuestro esfuerzo principal será construir una casa, un techo amplio que nos proteja a todos de las inclemencias del mundo actual: hagámoslo.

No será fácil, ni será rápido, ni se hará a través de las herramientas habituales.  Tal vez, debamos incluso inventar las herramientas, o utilizar las que apenas estamos aprendiendo a reconocer. Nuevas formas de organización ecologista, la adaptación a nuestros días del conocimiento ancestral, la indignación ignorada del ciudadano del común, las luchas por la libertad de nuestros cuerpos, las propuestas de resistencia social, los empresarios que quieren una Colombia digna, la lucha de los jóvenes por una educación de calidad y gratuita, los políticos honestos que desde sus distintas posturas quieran hacer una política decente: necesitaremos de todos, los invitamos a todos: hagámoslo. Paso a paso. A través de cambios pequeños, visibles, significativos.

Sabemos que Colombia no está aislada y que sus problemas responden también a lo que sucede en todo el globo. Y porque creemos que es necesario pensar el mundo para entender a Colombia, y entender a Colombia para actuar en cada uno de nuestros territorios, y actuar en cada uno de nuestros territorios para hacer de la vida algo digno y precioso, también proponemos que nos proyectemos como un proyecto político consciente del momento histórico de la humanidad: decimos no al fundamentalismo religioso, no al consumo desaforado e irresponsable, no al racismo, no al machismo, no a la explotación laboral, no a las políticas dogmáticas.

Porque Colombia debe servirse a sí misma, porque unidos somos más: hagámoslo.

Y pensado que es necesario aterrizar nuestras esperanzas y hacerlas posibles, planteamos las siguientes propuestas concretas:

·      * Organizar un nuevo movimiento político cuya consigna sea la lucha contra la corrupción en un sentido muy amplio: corrupto el que roba el erario público, el que perpetúa la guerra, el que discrimina, el que es machista, el que quiere imponer sus creencias, el que traiciona a la gente del común, el que explota la naturaleza sin medida.

·      * Defender el Acuerdo de Paz con las Farc y el que posiblemente se de con el ELN como una forma de dejar atrás a la vieja Colombia, sin necesidad de tomar partido por ninguno de los bandos. Todo aquel que intente perpetuar la guerra es un corrupto que deberá ser perseguido y juzgado. Porque no queremos más víctimas, no permitiremos más victimarios.

·     * Proponer un encuentro de todo tipo de movimiento social que esté dispuesto a asumir una nueva forma de hacer política, que esté dispuesto a compartir desde la diversidad la propuesta de luchar por una Colombia que se sirva a sí misma. Porque juntos somos más.

·      * Rescatar el conocimiento ancestral y lo que pueda aportar para que la política sea un instrumento real y útil para mejorar la vida de todos los colombianos, de maneras concretas, protegiendo a sus portadores actuales, respetando sus territorios y reconociéndolos como actores políticos.

·      * Luchar por una educación pública gratuita y de calidad en todos los niveles de formación, desde jardín infantil, hasta post doctorados.

·      *  Exigir una salud pública de calidad y gratuita para todos los habitantes de Colombia.

·      * Plantarse duro frente a la precarización laboral y frente a la explotación indebida y corrupta de la mano de obra de los trabajadores colombianos.

·      * Fortalecer la participación ciudadana y el empoderamiento de las organizaciones sociales, de manera que los gobernantes aprendan a “mandar obedeciendo”.

·      * Apoyar autónomamente al candidato en las elecciones de 2018 que se plantee por fuera de la polarización Santos-Uribe y que esgrima consecuentemente una bandera anti corrupción y coherente con los planteamientos de este nuevo proyecto político.

Porque ellos están distraídos con los entuertos que han venido forjando desde hace más de 50 años, porque es hora de que Colombia se sirva a si misma, porque juntos somos más:
Hagámoslo!





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