Erly, joven guerrillero de base: vida de avatares y violencias que lo arrojaron al campo de la guerra.

10:16:00

Por más edad que tenga, cuenta con 18 años recién cumplidos; su vida, aunque corta, es ya una suma de persecuciones, desplazamientos, duelos familiares, despojos.

Por: Luis Carlos Pulgarín / Canal 3- Sistema en Línea

Pero también de combates y esfuerzos personales por no doblegarse ante las circunstancias de violencia que lo han marcado desde que tenía un año de vida, las mismas que lo llevaron a tomar la decisión de ingresar a las FARC EP cuando sólo tenía 14 años. Cansado de huir, de correrle -con la familia- a los paramilitares, primero en Río Sucio, Chocó, donde le mataron un tío, torturaron y le quitaron la finca a su papá; luego en San José de Apartadó, Antioquia, donde la situación de violencia paramilitar también era intensa, decidió buscar las filas de las FARC para sentirse protegido.

Es una biblia empírica para las rutinas de la vida campesina, mantiene un estado de ánimo despierto en todo momento; siempre alerta, pendiente de las tareas asignadas en el Frente 34, en el que participa de las FARC, y de colaborar en las demás labores que se presenten, así no sean su responsabilidad. Hiperactivo, inquieto; encargado de las comunicaciones del Frente, salta aquí y allá buscando por donde enredar los cables para la antena del radio, buscando el mejor lugar para la recepción de señal. 

De estatura baja, unos 1,65 cms; pero alto nivel de autoestima y confianza en sí mismo, nos habla de su vida como una anécdota superada, no hay dejo de dolor o de ganas de venganza; piensa en que la paz es una oportunidad, para él y para todos. De tez trigueña y rostro alegre en todo momento; conversador nato, fluido en su palabra y con un discurso coherente en todo tema que se le proponga. Aunque tiene un gran conocimiento de la situación social del país y es consciente de la miseria de sus gobernantes, dice que no le interesa la política, que lo suyo es “eso de salvar animalitos… la veterinaria”, que es lo que le gustaría estudiar cuando se silencien de una vez por todas las armas de las FARC. 

“Yo aquí en la guerrilla me llamo Erly, un tío mío se llamaba así, él fue torturado, cuando Uribe le puso un plazo para acabar con las FARC y se inventó los falsos positivos, que le dio tan duro a los campesinos que los mandaban a matar y luego les ponían un camuflado, yo tuve mucha familia que sufrió con eso… a mi tío lo torturaron, esto así: uña por uña fue arrancada… lo golpearon todo y luego le echaron acido en la cara, hasta que lo mataron… simplemente porque bajó con unas botas embarradas y dijeron que era un guerrillero… él era un  civil, no tenía nada que ver con la guerrilla, pero es que en ese tiempo los “paras” mataban por matar… así uno fuera nada, lo paraban por ahí y lo mataban… cuando esa arremetida de los paramilitares, hace como 17 años, entonces nosotros vivíamos en Unguía, Chocó… yo fui nacido ahí… en ese tiempo yo tenía un añito y mi hermana dos… imagínese y ahora tengo 18… y después fue que vinimos a Urabá, que ahí yo terminé de estudiar.
 

“A mi papá lo tuvieron amarrado tres días los paramilitares, eso fue por allá en Río Sucio… por ejemplo, mi papá se pone a contarle la historia a uno y se le salen las lágrimas; ahí dice “ah, es que yo estoy vivo es de buenas”, mi papá estuvo amarrado...  lo acusaban de guerrillero, y de cabecera le ponían un barretón y una pala… yo no sé qué diablos hizo mi mamá, pero el caso es que a mi papa lo aflojaron… y ahí le dijeron viejo guerrillero tiene 24 horas para que se pierda de aquí.Mi papá vendió unas novillonas y se rebuscó el pasaje. Al Urabá cayó y por allá terminó la vida “jornaliando”… la tierrita en el chocó todo eso se perdió. Por eso es que casi toda mi familia ha buscado para la guerrilla, por ejemplo el viejo flaco, el abuelo mío… y en el Frente 57 también tenía un familiar, sólo que ese lo mataron “los chulos” en combate… los chulos son los mismos militares, nosotros los llamamos así; él tenía 3 años de estar en la guerrilla, tenía 18 años. Y en el “quinto” también tengo otro tío, a él le pegaron un tiro una vez, y como tres días para poderlo sacar… con esos chulos encima, de suerte por ahí había una tropa grandecita de la guerrilla y se pudo salvar… y ahí llamaron fue la Cruz Roja Internacional desde Medellín para poderlo sacar…
Detiene un momento el relato para enseñarle a alguien cómo se debe cortar las alas de un loro, pues según su conocimiento, éstas no deben amputarse totalmente a tijera como lo han hecho con un loro que tienen en el Frente, y al cual llaman “Timo” y apellidan “Chenko”. Una de las tantas mascotas que hay en la guerrilla y que se convierten en compañeros inseparables de los combatientes, referentes de afectividad y compañía.  
Yo antes de ingresar iba a ingresar era al “quinto”, yo vivía en San José de Apartadó, imagínese… allá opera el “quinto”… cuando mataron a mi hermano yo me pensaba ir al quinto, la cuñada, la que era mujer de mi hermano se fue para el 57 y me dijo vengase para el 57, que vengase para el 57, y el viejo Flaco que en esa época estaba en el 34, me decía: que vengase para el 34. A mi hermano lo querían mucho en el 57, decían que era muy buen muchacho y que era muy bueno para el plomo… a él lo mataron por Cacarica, fue confiado, muy confiado, lo asaltaron y lo mataron… mataron como tres más con él… A mí me gustaría haber estado en una comisión que sacaron para los lados del 57, una comisión de orden público y seguridad por allá… de orden público con las “paras”… los paramilitares son otra cosa, ellos sólo se forman para matar, nosotros sí tenemos formación política…”
 

 “Vine por los lados del Atrato con mi mamá a visitar unos familiares, y cuando nos íbamos de regreso, mi mamá se montó en la lancha y se quedó mirando cuándo era que yo iba a subirme,  desde la orilla del río le dije: mamá, que le vaya bien, yo me quedo, usted sabe con quiénes. Y ahí se fue en la panga, se fue “chillando”… mi mamá se vino a visitar al papá, al viejo flaco, él es un miembro de la dirección del Frente…”
“El pensado mío, por ejemplo, dándose esto de la paz, verdaderamente, es hacerle hasta donde pueda, hasta donde llegue esta vaina y después si se puede recoger la familia; primero que todo el viejito, y como yo no tengo la facilidad para eso de hacer política, eso no es lo mío, a mí  me ha gustado mucho es eso de joder con la ganadería. Yo soy amante de eso y a mantener montado en un “taparo” de esos... cómo dicen que van a ver cursos de esos, a mí me gustaría hacer curso de eso para, como se dice la palabra… veterinario… eso de salvar animalitos… la veterinaria”. 
 

Nota: Al momento de la entrevista, septiembre de 2015, Erly y Mariana (ver reportajes anteriores), eran pareja dentro del Frente 34.

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