Carta sin sobre…

11:18:00

Esta singular carta llegó efectivamente sin sobre porque su autor, Rafael Ballén, se asume “como el náufrago que lanza su mensaje de angustia en mitad del océano…” Es una carta de pocas palabras. El libro, en formato de bolsillo y letra fácil de leer, tiene solo 143 páginas, pero el mensaje es denso, concreto y punzante: “este es un momento crucial y único de la historia de Colombia, de todos nosotros depende aprovecharlo o dejarlo pasar”.

Por: Luis I. Sandoval / El Espectador.

Momento crucial llama Rafael al tránsito de la guerra a la paz, de la semi-democracia colmada de violencias a la democracia creciente sin violencia abierta. El sentido de urgencia del mensaje no se encasilla en una visión inmediatista o cortoplacista, la visión que preside el análisis y la propuesta es rigurosamente de proceso a la vez social, político, cultural e histórico, correspondiente a mucho más que un cuarto de siglo. Tiempo en que la guerra se agota y se abre camino el triunfo de la política.

La Carta visualiza un conjunto muy amplio de destinatarios: a todos los colombianos y colombianas con responsabilidad en el buen suceso de la transición, pero prioritariamente “a los pequeños y grandes colectivos de inconformes e indignados” y a un espectro diverso de personas que simbolizan las aspiraciones de cambio, justicia, democracia y dignidad del pueblo colombiano y sus expresiones territoriales. Ballén explícitamente prioriza a los jóvenes: “pongo la primera y última ilusión de esta carta en la inteligencia y el corazón de todos los jóvenes”.

“Solicito a todos los destinatarios de esta carta poner al frente de sus dinámicas y esfuerzos políticos, un discurso y una acción que contemple un proyecto de país.

Que el país sobresalga por encima de las organizaciones sociales y políticas, grandes o pequeñas, así como por encima de los intereses de grupo. Teniendo esto claro, les pido hacer un esfuerzo de unidad, o al menos de entendimiento, que le permita a las izquierdas convertirse en opción de gobierno y referente de poder.

De esta forma, la unidad no será solo entre grupos, cualquiera sea su carácter, sino entre grandes segmentos sociales, rompiendo así los sectarismos y la preeminencia de la ideología que imperan sobre la realidad que vive y oprime a las mayorías sociales”.

Indiscutible la pertinencia de este llamado porque vivimos tiempos excepcionales. Lo que parecía imposible se logró: terminar la guerra de 50 años mediante un diálogo político y un programa definido de transformaciones. Hay que hacer conciencia de ello: se acabó la guerra, en poco tiempo será completo el acuerdo con todas las insurgencias, el reto ahora es llenar de contenido la paz. Lo que ocurra depende de los cambios que se operen en las fuerzas políticas y sociales y cuáles de ellas sean gobierno en los próximos 12 años.

Ballén, clarividente por experiencia, se sitúa en el momento que viene y plantea: “Si las fuerzas e indignados de Colombia no alcanza para asumir el gobierno en 2018, deben alcanzar para definir en manos de quien ha de quedar el desarrollo de los convenios de paz de La Habana y los que surjan de la negociación con el ELN. Esa capacidad de decisión debe permitir acuerdos ideológicos, programáticos y político-administrativos, con la élite a quien las izquierdas respalden en la segunda vuelta presidencial”.

La Carta sin Sobre de Rafael Ballén pone al sector alternativo a pensar seriamente en estrategia y táctica para construir mayorías, acceder al poder y ser gobierno. Piedad Córdoba, Alfredo Molano, Jaime Caicedo, entre otros, ya están aportando al debate. El mensaje angustioso del náufrago está llegando a manos inteligentes.

@luisisandoval

Share this

Related Posts