Firmaron ante el mundo.

05:36:00

Ayer con la brisa refrescante de la tarde Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia, y Rodrigo Londoño (Timochenko), Comandante de las Farc-EP, firmaron en Cartagena de Indias el Acuerdo Final de Paz que pone fin a un conflicto interno armado de 52 años.

Por: Luis I. Sandoval / El Espectador

El Gobierno se compromete en varias reformas de importancia, sobre todo en el mundo rural, y los hasta hoy alzados en armas se convierten en un partido político legal para competir por el poder a través de la opinión, la movilización y el voto.

Se materializa así lo que se ha asumido como solución política al prolongado y autodestructivo enfrentamiento colombiano. Mientras el mundo entero celebra el acuerdo y lo rubrica con su presencia, al interior del país se experimenta una aguda polarización que será resuelta el 2 de octubre cuando se realice el plebiscito que impulsó el gobierno y las FARC finalmente acogieron como forma de validación y refrendación popular de los acuerdos.

En mi concepto y, atendiendo a la rica proliferación de iniciativas ciudadanas, políticas e institucionales, el SI triunfará por un margen considerable y, entonces, en Colombia “Este Acuerdo cambiará la política” como lo dice rotundamente Humberto de la Calle el respetado jefe negociador del Gobierno en La Habana.

Cambiará porque está muy cerca el fin de las armas en la política proceso que se inició hace 25 años con el acuerdo de paz con el M-19 y otros 8 grupos insurgentes.

El ELN que continúa activo mantiene que sigue buscando la salida política, lo cual es de esperar que llegue en corto tiempo para que la “paz sea completa” y no tengamos que asistir al deplorable espectáculo de un ensañamiento militar contra esta guerrilla que es portadora del legado del Padre Camilo Torres.

Camilo en opinión de Gustavo Pérez, Francois Houtart y del ya desaparecido Maestro Orlando Fals Borda, quienes fueron sus compañeros en el ejercicio abierto de la política, estaría compartiendo hoy sin vacilación la causa de la paz ante la imposibilidad del triunfo revolucionario del alzamiento armado que tiene una presencia marginal.

También los grupos paramilitares tienden a reducirse y desaparecer por la acción del Estado contra la delincuencia o por sometimiento a la justicia.

Cambio en la política porque las Farc convertidas en partido político coadyuvaran a la formación de una gran convergencia de fuerzas, partidos y movimientos alternativos para trabajar en la perspectiva de un nuevo pacto político nacional que culmine en un nuevo proceso de Asamblea Constituyente. Así lo visualizó y decidió la X Conferencia Guerrillera de las FARC, la última antes de la dejación de armas, realizada la semana pasada en Llanos del Yari, Caquetá.

Está contemplada en el acuerdo de paz una apertura democrática que incluye estatuto de la oposición, reforma del poder electoral y nuevas posibilidades para los movimientos y la protesta social. La posibilidad de un empoderamiento ciudadano, social y popular en territorios y regiones será real en la medida en que iniciativas articuladoras se abran camino.

El júbilo de la firma del Acuerdo tendrá que traducirse en hechos y ello implicará un arduo proceso de reconfiguración de toda la política cuyo diseño aparecerá esbozado en los resultados del próximo 2 de octubre. Una característica de la nueva realidad política que comienza a surgir es un mayor interés de la juventud por lo público y por el fortalecimiento de una institucionalidad que sirva a la realización de sus proyectos de vida.

Los próximos seis meses serán el tiempo político en que se consolida el marchitamiento de la guerra y despunta un nuevo florecimiento de la política.

@luisisandoval

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