Consejo Nacional de Paz: encrucijada y salida

07:44:00

Con el título Encrucijada del Consejo Nacional de Paz Antonio Madariaga, Director de Viva la Ciudadanía, delegado como yo al CNP, presenta un análisis de lo que ocurre en el Consejo al término de su VIII Sesión realizada el 27 de julio.

Por: Luis I. Sandoval / El Espectador.

Comparto con el colega que el Consejo no ha encontrado aún su lugar en la arquitectura de la paz, y que, no obstante su rica composición (35 sectores), no ha logrado una forma productiva de trabajo en respuesta a los retos del proceso.

Concordamos en que no puede abandonarse el empeño de hacer de este Consejo Nacional y de los Consejos Territoriales instrumentos aptos y ágiles en el trabajo por la construcción de paz en la próxima década, comenzando por las demandas más inmediatas: procurar la apropiación de los acuerdos por la ciudadanía, trabajar por el SI en el plebiscito, nutrir la idea de participación en el proceso con el ELN, apoyar con la veeduría social la labor de verificación, coadyuvar a la preparación de ciudadanía y autoridades para la implementación de los acuerdos…

El gobierno ha sido demasiado lento en tramitar la justificada presión ciudadana para que el Consejo exista y funcione. Sin embargo, el Presidente Santos en la entrevista del 20 de junio y el Alto Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, en la apertura de esta última sesión declararon que ha llegado la hora del Consejo, que su papel es indispensable en la tarea histórica de construcción de paz, inclusive Jaramillo avanza la idea de que el Consejo para la Reconciliación y la Convivencia previsto en el punto 2 de La Habana podría tomar en cuenta la existencia del actual CNP. Importante sería dar ya el paso de contar con una representación de las FARC-EP en el Consejo, y del ELN cuando inicie diálogos formales, como lo prevé explícitamente la Ley 434 de 1998.

En la situación actual con Comisiones de trabajo que vienen operando desde hace tiempo y Comité Nacional de reciente creación es preciso que la Secretaría Técnica del Consejo, que es la Oficina del Alto Comisionado, propicie sostenidamente la articulación y el trabajo en equipo a fin de canalizar la enorme potencialidad existente en los diversos sectores que componen el Consejo. Si no hubiere condiciones favorables para ello tendrían que producirse cambios en estas estructuras que son para facilitar el trabajo y no para obstruirlo.

No todos los sectores tienen igual valoración de la validez del Consejo y de la utilidad del espacio. En la orilla del gobierno los Ministros y Directores de entidades que tienen asiento en el Consejo no asisten regularmente, mandan delegados que solo escuchan. En la orilla de sociedad se desaprovecha el espacio para llevar iniciativas concertadas que logren la incidencia necesaria. Notable fue en esta última sesión la presencia e intervención a nombre de amplias plataformas populares de Piedad Córdoba y Marylen Serna. Ellas contribuyeron a fortalecer una línea concreta de acción.

Fruto de iniciativa y acuerdo de numerosos delegados y delegadas se presentó una bien estructurada propuesta para el trabajo de los próximos meses: Volcar la sociedad al Plebiscito coligando sectores y territorios, se contemplan acciones de impacto local, regional y nacional, antes y después de la firma del acuerdo final en La Habana. Un buen ejemplo: Antioquia tiene en el Sur Oriente un Pacto de Paz y el Gobernador en sintonía con Organizaciones Sociales impulsa Concejos Provinciales de Paz. Las gerencias de Paz y Derechos Humanos apoyan el trabajo.

El Consejo está, sin duda, en una encrucijada pero, con paciencia activa, sabrá encontrar la salida y cumplirle al país.

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