Construir una alternativa ciudadana para la paz.

08:13:00

El presente escrito es una síntesis de una propuesta que se viene trabajando con diversos colectivos de jóvenes trabajadores que desean construir una alternativa viable, cierta y positiva frente al nuevo momento que avizoran los colombianos con ocasión de la terminación negociada del conflicto armado.

Por: Fernando Dorado

Propuesta de línea estratégica para los trabajadores colombianos en esta fase de la lucha (síntesis). Su desarrollo hará parte de un documento que sustente con cifras y argumentos lo planteado.

1. Desarrollar unidad de acción con el sector de la Burguesía Emergente que denominamos “decente”, porque está dispuesta a impulsar una lucha decidida y sostenida contra la corrupción político-administrativa en todos los niveles del Estado.

Esa burguesía emergente ha surgido en los últimos 30 años por efectos de la acumulación de capital por parte de pequeños y medianos productores del campo y de la ciudad en diversos rubros de la economía agraria, industria, comercio, servicios, transporte y muchos otros.

Es “decente” no porque sea portadora de algún principio ético o moral de tipo especial sino porque –al igual que la mayoría de la población–, está cansada de pagar impuestos que los corruptos incrustados en el Estado se roban impunemente.

Esa burguesía “decente” está hoy representada principalmente por Sergio Fajardo y Claudia López, quienes recogen –en gran medida– las ideas del asesinado dirigente Luis Carlos Galán Sarmiento, que representaba los intereses de la vieja y débil burguesía industrial que apareció en la primera mitad del siglo XX.

2. Derrotar plena y totalmente a la Burguesía Burocrática que es el núcleo de la corruptela que se ha apoderado del Estado y es el principal objetivo o “blanco”, en esta fase de la lucha.

Esa burguesía burocrática está hoy representada por César Gaviria, Ernesto Samper, Horacio Serpa, Roy Barreras, Armando Benedetti y toda la “patota” corrupta empotrada en el Estado, en todos los partidos políticos tradicionales y en algunos sectores de “izquierda”.

3. Ganarnos para esa “alianza táctica” al ala izquierda de la Burguesía Agraria hoy representada por Jorge E. Robledo.

4. Convencer y atraer a esa unión a las clases medias progresistas representadas hoy principalmente por Gustavo Petro.

5. Atraer con inteligencia o neutralizar a las bases sociales del resto la Burguesía Agraria que tienen influencias históricas de los grandes terratenientes reaccionarios y clericales. Esa burguesía agraria con clara influencia conservadora está hoy representada por Álvaro Uribe Vélez y Alejandro Ordoñez, a quienes hay que aislar y derrotar en esta lucha.

6. Atraer a los trabajadores del Estado y a sectores campesinos, indígenas y afrodescendientes influenciados o cercanos a la Burguesía Burocrática.

7. Derrotar parcialmente (porque todavía no tenemos la suficiente fuerza para hacerlo totalmente) a la Burguesía Transnacional que utiliza a la burguesía burocrática para engañar al pueblo con apariencias de reformas, ilusiones de “paz” y falsas aperturas democráticas, mientras ellos en alianza con los Imperios nos imponen sus políticas neoliberales y capitalistas. Esa burguesía transnacional hoy está representada por J. M. Santos.

8. Aislar y/o neutralizar a otros sectores de la Burguesía Emergente que ha tenido su origen en economías ilegales (narcotráfico, minería ilegal, contrabando, tráfico de armas y personas, juegos de azar, etc.), cuyos representantes políticos se caracterizan por permear e infiltrar a todos los partidos políticos y a organizaciones y gremios sociales, y en otros países vecinos han hecho un enorme daño a los “procesos de cambio progresistas”.

Creemos que si aplicamos una estrategia de este tipo podemos desarrollar un poderoso movimiento ciudadano y popular que aproveche en forma unificada y potente la campaña por el SI en el Plebiscito para refrendar la terminación negociada del conflicto armado con las Farc y quedar listos o fortalecidos para derrotar a las castas dominantes corruptas en las elecciones de 2018.

Los puntos del programa mínimo que puede unir a los trabajadores colombianos con esos sectores y fracciones de clase son básicamente los siguientes: lucha “con dientes” contra la corrupción, defensa integral del medio ambiente (bosques-agua) y cambios sustanciales en el modelo productivo para generar empleo digno y formal.

Si ese movimiento ciudadano y popular se conforma en los próximos meses, es posible acordar un programa para aplicar y ejecutar en uno o dos gobiernos de transición a partir de 2018, que recoja los intereses de las diversas clases y sectores de clase aglutinadas en ese movimiento, que planee, diseñe y desarrolle el Nuevo Modelo Económico que Colombia necesita para poder construir la verdadera paz.

Ese nuevo modelo económico tiene ya construidas algunas bases materiales en lo económico y social que demandan el apoyo del Estado pero ante todo se requiere un nuevo paradigma teórico que impulse la constitución de nuevas formas de asociación de los productores (“pro-comunes colaborativos”), la combinación de nuevas tecnologías de la información con nuevos sistemas de energía, y un nuevo tipo de relacionamiento con la economía global.

Share this

Related Posts