Colombia: la deuda pública

09:21:00

La deuda externa del Gobierno colombiano se duplicó entre 2012 y 2016, del 20 % del PIB al 42 %, en lo que la devaluación fue un factor detonante.

Por: Salomón Kalmanovitz / El Espectador

La deuda pública en pesos aumentó en el mismo período de $154 billones (23 % del PIB) a $215 billones (27 % del mismo). Pregúntese el lector por qué el endeudamiento pasó de 43 % de la riqueza producida anualmente en 2012 al 70 % en 2016, un nivel que comienza a ser preocupante, y la respuesta más obvia es que la deuda sustituye los impuestos que las administraciones de Uribe y Santos no quisieron cobrar a los que pueden pagarlos. Tan preocupantes son los desequilibrios macroeconómicos del país que la calificadora de riesgo Fitch redujo la perspectiva de la economía colombiana de estable a negativa.

La deuda pública es buena cuando financia inversiones que se van abonando en el tiempo. Se trata de un apalancamiento productivo que tiene como colateral o garantía el recaudo de impuestos. Lo malo es cuando la deuda financia gasto corriente de manera incremental, que es el caso colombiano.

Los dueños de la deuda son ricos y poderosos a quienes les parece mejor recibir intereses y especular con el valor de los bonos que pagar impuestos que no pueden recuperar. El efecto sobre la distribución de la riqueza es regresivo: se transfiere ingreso de los contribuyentes de ingresos bajos y medios a las élites que le prestan dinero al Gobierno. Para rematar, existen exenciones generosas de impuestos para los que perciben intereses.

La deuda pública puede llegar a hacerse insostenible si el Gobierno no alcanza a recaudar impuestos suficientes para pagar los intereses causados; ante la posibilidad de insolvencia, sus adquirientes rematan sus bonos, con lo cual el Gobierno se ve impedido de endeudarse adicionalmente y debe recortar draconianamente su gasto para poder servir la deuda.

Una opción que tiene es renegar de servirla, con lo cual se lesionan los intereses de los dueños de los bonos, pero el país queda excluido del mercado de capitales hasta que arregle con ellos. El gobierno bolivariano de Venezuela optó por cumplir con sus acreedores, a pesar de que en las circunstancias de su empobrecimiento extremo sus acreedores deberían aceptar moratorias parciales o totales de la deuda. La Argentina de Macri también decidió arreglar con los fondos especulativos para ser sujeta de crédito nuevamente.

¿Qué instituciones financian al Gobierno? Los bonos los adquieren fondos de pensiones, banca de inversión o entran en los portafolios que mantienen los inversionistas privados, recibiendo tasas de retorno proporcionales al riesgo con que se percibe al país. Es por esto que una baja de la calificación significa que el Gobierno debe pagar tasas de interés más altas. Los bonos en pesos pasan por un proceso de arbitraje que hace que las tasas que deba pagar el Gobierno sean similares a las que determina el mercado internacional: los especuladores adquieren bonos locales para apostarle a la tasa de cambio o los inversionistas locales pueden adquirir bonos en dólares que emite el gobierno colombiano.

En la medida en que los ricos y poderosos cuentan con un ahorro mayor gracias a la descarga de impuestos, su inversión en bonos y acciones puede aumentar. En Estados Unidos, el bono del tesoro es la inversión más segura que existe, gracias a que la Reserva Federal puede emitir dinero y adquirir bonos aumentando su precio y rentabilidad, algo que es menos cierto para Colombia.

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