Reconciliación en Colombia ¿una utopía?

05:23:00

"No hay camino para la paz, la paz es el camino".

Gandhi

Por: Carlos Alberto Carreño / Democracia en la Red

En Colombia han existido momentos inolvidables, como… el nobel de Gabo, el Pibe luciendo su melena en el 1 – 1 con Alemania y en el 5 - 0 con argentina… A los escarabajos Lucho Herrera y Fabio Parra en los Alpes, esto lo recordarán los mayores… y Los más jóvenes nunca olvidaran a Nairo, Chavito y Rigoberto en las vueltas europeas triunfando sobre el caballito de acero…

Estuvimos al borde de un infarto viendo a la negra Katherine saltando como gacela, a la Pajón volando en Bici Cross y a James haciendo de Brasil un carnaval patriota… Disfrutamos de Los Grammy de Shakira y Juanes; de la segunda corona de miss universo en cabeza de Paulina Vega, aunque un año después… y tan solo por 5 minutos tuvimos la tercera corona que se esfumó, quizás para complacer al dueño del certamen Donald Troump, quien ha dejado entrever en su campaña por la casa blanca que no gusta mucho de los latinos.

Me llevaría un gran tiempo seguir enumerando las maravillas y anécdotas colombianas.

Algunos estudios, dicen que somos uno de los países más felices del mundo… realmente hay muchas razones para serlo... Sin embargo, en los momentos de reflexión me pregunto ¿Cómo puede ser feliz un país feliz estando en guerra?, es irónico… ¿será que lo tenemos TODO? o por lo contrario ¿nos falta TODO?.

Bien dijo Martin Luther King: “Hemos aprendido a volar como pájaros, a nadar como peces, pero no hemos aprendido a vivir como hermanos”. Es verdad, No hemos aprendido a vivir en PAZ, más de 60 años en guerra, 500 mil muertos, pobreza, desesperanza, barbarie… miseria y tragedia humana.

Es increíble que, en este país similar al paraíso, en su historia se escriba que aquí: Se persigue, Se asesina, Se destierra y Se condena a los que piensan distinto; las mafias y carteles organizados se infiltran con descaro en la mal llamada “cosa política” y nos gobiernan; los derechos fundamentales son de papel; los educadores y los médicos tienen sueldos de miseria, mientras que vergonzosamente nuestros congresistas nadan en elevados salarios, primas y aumentos como pago quizá a los ronquidos sonoros de los que duermen en plena sesión o peor aún no asisten , pero eso si cobran… ¡Díganme compañeros! ¿Qué otro país del mundo se podría dar el lujo de hacer Quorum desde la cárcel La Picota?

Somos de los países más violentos, en algunos casos en complicidad con el Estado, masacraron 5 candidatos presidenciales en plena campaña, acabaron con un partido político completo (5 mil dirigentes muertos), cientos de líderes sociales y políticos amenazados, refugiados, exiliados… campesinos asesinados y despojados de sus tierras. 5 millones de desplazados, ¡superamos a países como Libia!

Quienes imparten justicia promueven la guerra, la guerra es un rentable negocio, la prensa libre ha sido silenciada y en su lugar los medios de comunicación tradicionales se han tomado el “rating”, han hecho cotidiano el lenguaje de la muerte y son pioneros en términos como: Falsos Positivos, Minas Quiebra Patas, Casas de Pique, Fosas Comunes, Pescas Milagrosas… entre más amarillista más se vende; nos volvemos insensibles al dolor, pero no al físico, sino al dolor de madre, de padre, de hijo, al dolor de Patria.

Nuestros niños son los principales sacrificados de esta Guerra, no solo por balas de fusil, sino también por hambre y abandono como en el Choco y la Guajira; para no ir tan lejos al sur de la capital del país hay evidencias de familias que comen agua de panela y papel periódico para calmar el hambre... Sin justicia social el camino a la Paz es inviable, es una Utopía.

Después de este corto panorama ¿a qué lado se inclina la balanza? ¿Paz o Guerra?… o mejor preguntar: ¿Vida o Muerte?, ¿Perdón o Venganza?, ¿Reconciliación u Odio?, ¿Esperanza o Resignación?…

Yo, Carlos Alberto Carreño Carvajal al igual que millones de colombianos, quiero para mis hijos Luis Carlos y Emanuel Alberto, el país soñado… en el que cambiemos las balas por balones, las tanquetas por bicicletas, que la educación y la salud sea un derecho y no un privilegio, que el impuesto de la guerra sea el de la Paz; un país donde la justicia social y la equidad sea política de Estado y no un discurso trillado de candidatos en cada elección; un país con conciencia…que elija dignos representantes y no a sus verdugos.

¡Yo creo en la Paz y reconciliación a cualquier costo!

Si la Paz es Vida, por una sola vida vale la pena el esfuerzo; no será fácil, hay muchos intereses en juego…, pero a todo debemos sobreponernos.

Si la Paz es perdón, perdonare; pero eso si ¡Todo perdón necesita tiempo y todo dolor necesita un duelo! Si la Paz es reconciliación, estoy dispuesto a conciliar diferencias sin perder mis principios e ideales. Si la Paz es Esperanza, prefiero anhelar un futuro feliz, y poner todo mi empeño, en esta oportunidad histórica, no me resigno al dolor de la guerra.

La Paz no es teoría, no es solamente la histórica firma del 23 de junio de 2016, en Cuba; la Paz exige cambios en Mí, en Usted, en Todos; se construye con voluntad, se hará evidente y brotará como una Flor; pero una Flor necesita tierra fértil, abono, agua, cuidados, buen clima, protección; quizás caigan sus pétalos y hojas en medio de la tempestad; pero si su raíz es firme resplandecerá una y otra vez… Reconciliémonos, construyamos juntos la utopía.

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1 comentarios :

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30 de junio de 2016, 09:26 delete

El avance del proceso de paz, es una muestra de que la buena voluntad, se impone a pesar de los factores contrapuestos que se quedaron viviendo en el siglo pasado y alimentando retaliaciones a base de falsedades e imprecisiones. Estamos justamente en el cuarto de hora, para terminar un conflicto armado, de mas de 50 años, que ha dejado destrucción, muerte y mas miseria. Es el momento en que nosotros, el pueblo tome sus propias decisiones, ahora no mayormente con ofrecimientos y dádivas, en un estado clientelista; sino para decidir y construir nuestro propio destino y de nuestra descendencia, en paz y reconciliación, eso si en la diferencia de pensamiento y acción, dentro del Estado constitucional. Entonces: VAMOS POR LA PAZ VOTANDO POR EL "SI" EN EL PLABISCITO POR LA PAZ!

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