Desigualdad y Nueva Clase Media.

09:04:00

El país entró en una fase de desaceleración que amenaza la consolidación de la nueva clase media. El desempleo llegó a 10%, la inflación acumulada del año está en 4%, y la mayor tasa de intervención (7%) está encareciendo el crédito. Una reforma tributaria puede ayudar a luchar contra la pobreza y a fortalecer la clase media, se puede empezar eliminando los beneficios que tienen los más ricos.

Por: Jaime Villamil / Semanario Caja de Herramientas.

El Gobierno se encuentra satisfecho por su significativo avance en la reducción de la pobreza y por el aumento de la clase media. Entre 2010 y 2014, 3.2 millones de personas dejaron de ser pobres, 1.6 millones dejaron de ser pobres extremos, y según Planeación Nacional, 9.4 millones de colombianos pasaron a conformar la clase media. Todavía enfrentamos grandes retos. Tenemos 13 millones de personas pobres por ingresos, 9.6 millones de pobres multidimensionales (44% en zonas rurales), y 3.7 millones de pobres extremos. La desigualdad sigue siendo la más alta de la región, un Gini de 0.522.

La Lucha contra la Pobreza

La Red de Protección Social contra la Pobreza Extrema (Unidos) tuvo origen con el CONPES Social 102 de 2006. La Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema (ANSPE) se creó para administrar esta estrategia. Con el Decreto 2559 del 30 de diciembre de 2015 esta agencia se convierte en un programa del Departamento de Prosperidad Social (DPS). Su misión más importante era articular la oferta de programas sociales de diferentes entidades públicas y, mediante un grupo de 10 mil personas (Cogestores), dirigirla a los pobres extremos.

El mecanismo de superación de pobreza de la Red Unidos está inspirado en el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) que permite determinar la privación de las familias en su calidad de vida mediante 15 variables que reflejan aspectos educativos, bienestar de los niños y los jóvenes, condiciones laborales y de salud, y calidad de las viviendas. En el caso que una familia tenga menos de cinco privaciones se dice que no es pobre.

El IPM no es suficiente. La estrategia también revisa los ingresos y son los que definen la condición de salida. Cuando la familia no es pobre ni por ingresos ni por IPM la familia es promovida, si está bien por IPM y no por ingresos requiere una oferta de Generación de Ingresos, y cuando no está bien en ningún criterio la familia continua en la Red Unidos. Con este mecanismo se han promovido 256.944 familias de la pobreza extrema de una meta de 350 mil.

Los subsidios condicionados de Más Familias en Acción y Jóvenes en Acción fortalecen las variables de salud y educación, y ayudan a que las familias se acerquen más a la condición de no pobreza. Las transferencias condicionadas son muy importantes. El 20% del ingreso del 10% más pobre corresponde a subsidios de estos programas.

Aún con este diseño de política pública existen varias barreras para la promoción de las familias pobres. Hay un alto desorden institucional que impide articular adecuadamente los programas de diferentes entidades públicas. Los criterios de focalización obedecen en mayor medida a principios de eficiencia y esto reduce la presencia estatal en zonas rurales distantes. La oferta de programas de Generación de Ingresos es insuficiente y a veces no es pertinente. De otro lado el acceso a activos productivos es bastante restringido para la población pobre. En las áreas rurales, donde la incidencia de la pobreza es mayor, el principal activo es la tierra, y está demasiado concentrada (un Gini de 0.87).

La Fragilidad de la Clase Media

De acuerdo con DNP en el país hay 32.6 millones de personas que pertenecen a la clase media. El 44% ya se encuentra consolidado, pero el resto corre el riesgo de regresar a la pobreza. La clase media colombiana es frágil porque su ingreso es volátil. La fragilidad reside en el hecho de que no resistirían cambios bruscos en las variables macroeconómicas.

La política pública debe enfocarse en mejorar ciertos indicadores que limitan la movilidad de la clase media emergente. La tasa de informalidad en la clase media consolidada es 43% mientras que en la clase emergente es 73%. En el 25% de los ingresos más bajos de la población emergente nueve de cada diez personas están en la informalidad y tres de cada diez jóvenes ni estudia ni trabaja.

La clase emergente sólo puede asegurar su consolidación si se desestimula las actividades por cuenta propia y se fortalece el paso a trabajos asalariados de alta calidad y con protección social. Es importante además actuar sobre los niveles de deserción en el sistema educativo. El 4.9% de los niños entre 6 y 16 años de la clase emergente no asiste a instituciones de educación básica o media, y el 56.1% entre 17 y 21 años no asiste a instituciones de educación superior.

En comparación con los países desarrollados el ingreso de la clase media colombiana aún permanece en niveles bajos. Para el 2012 el ingreso promedio de la clase media en los países de la OCDE era de 26 mil dólares anuales por persona mientras que el de Colombia era 5.5 veces inferior (USD 4.720). Aunque en la última década Colombia ha tenido un crecimiento económico mucho más alto que Méjico, son muy parecidos en sus niveles de informalidad y de renta de la clase media.



La Desigualdad

El Índice de Palma es un complemento del Coeficiente de Gini como medida de desigualdad. El Gini es muy sensible a los valores medios y no refleja los extremos. Por el contrario el Índice de Palma muestra el número de veces en qué el ingreso del 10% más rico de la población supera al del 40% más pobre. Entre el 2010 y el 2015 el Gini se redujo en 6.8% pero el índice de Palma permaneció igual.

La desigualdad es evidente cuando se analizan los ingresos de los más ricos contra el ingreso de la clase media. El ingreso del 1% más rico es 11 veces el de la clase media, el del 0.1% es 52 veces y el del 0.01% (4.7 mil personas) es 149 veces. Los tres indicadores han empeorado entre el 2010 y el 2015, el primero se incrementó 6.2%, el segundo 13%, y el tercero 20.2%. Es decir que los esfuerzos tributarios han estado orientados a redistribuir el ingreso sin afectar a la población verdaderamente más rica.



Este proceso de concentración de la riqueza es universal. Algunas de las recomendaciones para contrarrestarlo son:

- La lucha contra la desigualdad debe ser un imperativo de todos los gobiernos. Para 2015 solo 62 personas en el mundo tenían la misma riqueza que 3.6 mil millones de habitantes.

- Ninguna persona debe vivir en la pobreza o la miseria. Con la abundante riqueza existente puede establecerse una renta mínima vital.

- La especulación no genera valor para la sociedad pero si permite el enriquecimiento fácil de unos pocos. La volatilidad del mercado de valores además logra desestabilizar al sector real. Se requiere entonces de un impuesto a las transacciones financieras locales y globales.

- Reducir la jornada laboral y ajustar los salarios además de inflación por productividad. Esto permite emplear mayor número de personas y que el trabajo asalariado tenga mayor participación en la renta de un país.

- Estimular un estilo de vida sobrio. Muchas de los objetos que se consideran necesarios no lo son y están programados para ser obsolescentes. El consumo desmedido roba tiempo porque exige más trabajo para pagarlo, y menos tiempo es menos felicidad.

Colombia es el país con la peor distribución del ingreso en América Latina, por tanto no debe ser ajeno a este tipo de propuestas que pueden concretarse así:

- Eliminar las exenciones y descuentos que permite el actual Estatuto Tributario. Esta medida facilitará la consolidación de la clase media por permitirle un mayor ingreso disponible, pues el recaudo no recaerá sobre ellos sino sobre los ingresos verdaderamente altos. Jorge Espitia calculó que en el 2014 habían 26 mil empresas que tenían una tasa nominal de 25% en el impuesto de renta, pero que con las exenciones se reducía a un pago efectivo del 2.32% de sus ingresos operacionales. El Ministerio de Hacienda estimó que todos los beneficios tributarios representaron 6.7 billones de pesos ese mismo año.

- Hacer que la tarifa de los impuestos directos sea mayor conforme crece la base gravable. En el caso en que los impuestos en su conjunto sigan manteniendo su efecto regresivo se obstaculizará la reducción de la pobreza, porque una persona pobre que se beneficia de subsidios estatales los pierde a través del pago de impuestos indirectos como el IVA.

- No permitirle a las empresas mineras deducir las regalías del pago de impuesto de renta. El pago de regalías sirve de compensación al daño ambiental que ocasionan, su naturaleza es diferente a la de un impuesto.

- Crear el impuesto a los dividendos para persona natural. La concentración accionaria es muy alta, tiene un Gini de 0.87.

El país entró en una fase de desaceleración que amenaza la consolidación de la nueva clase media. El desempleo llegó a 10%, la inflación acumulada del año está en 4%, y la mayor tasa de intervención (7%) está encareciendo el crédito. Una reforma tributaria puede ayudar a luchar contra la pobreza y a fortalecer la clase media, se puede empezar eliminando los beneficios que tienen los más ricos.

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