La mala hora de Ecopetrol.

06:36:00

La caída de los precios del crudo ha puesto en aprietos a la industria petrolera y ha obligado a las empresas a apretarse el cinturón, muchas de ellas han tenido que pasar por una reingeniería y ajustes severos para poder sobrevivir. Todas andan en las mismas. 

Por: Amylkar Acosta / Semanario Caja de Herramientas.

Las fusiones de unas con otras están al orden del día, también la contracción de sus actividades a su Core business, desinvirtiendo y batiéndose en retirada de aquellas actividades que ahora están dejando de estar en el foco de sus planes de contingencia. Eso significó el recorte y el aplazamiento de las inversiones en el sector, que según algunas fuentes se redujeron en un 57% en el último año. Particularmente en las actividades de exploración y producción la baja de la inversión fue del 28% y se proyecta un repliegue adicional del 16% este año.

Esta crisis a la que se ha visto abocada esta industria enfrentó a las empresas a un grave predicamento, en el que sus estados financieros se empezaron a resentir. No pocas de ellas cerraron el año 2015 en rojo. Es el caso, a guisa de ejemplo, de la estatal Statoil de Noruega, líder en el mundo en la explotación de hidrocarburos costa afuera, que tuvo pérdidas del orden de los US $4.234 millones, después de haber registrado utilidades en 2014 de US $2.497 millones (¡!). La OXI, por su parte, después de haber asentado en sus libros ganancias que se cifraron en US $2.497 millones paso a tener pérdidas por US $7.829 millones. O el de la mexicana PEMEX, que pasó de tener pérdidas en 2014 de US $15.433 millones en 2014 a US $30.315 millones de mayores pérdidas en 2015, casi el doble. Ello se tradujo, como era de esperarse, en un desplome generalizado de la cotización en bolsa de las empresas petroleras.

Ecopetrol, empresa en la que el Estado es el mayor accionista, que hace rato dejó de ser una empresa industrial y comercial del Estado para convertirse en una Sociedad anónima por acciones, listada en bolsa y regida por un régimen corporativo, también está expuesta a los avatares del mercado petrolero y por ello mismo no podía ser la excepción a la regla. Es bien sabido que Colombia, como país productor se ha visto afectado por partida doble, tanto por la destorcida de los precios como por la caída del volumen de su producción. El año pasado la meta de la producción de crudo fue de un millón de barriles/día y, luego de un gran esfuerzo, se alcanzó el 1´005.400 bpd, pero ya para este año la meta es menos ambiciosa, se fijó inicialmente en 955 mil barriles/día para luego revisarla y se proyecta a sólo 944 mil barriles/día.

En lo que concierne a Ecopetrol, particularmente, su producción no repunta, está estancada, a duras penas pasó de 755.400 barriles/día en 2013 a 760.700 barriles/día en 2014 y en lo corrido de 2016 ronda los 696 mil barriles/día. Las metas de producción del país y las de Ecopetrol, desde luego, se ven amenazadas por dos factores, tanto por el agotamiento de las reservas, que están en función del precio como por la baja de este. En cuanto a las reservas probadas con las que cuenta el país, según el dato de la ANH, en febrero del año anterior eran de 2.308 millones de barriles, con un precio de referencia que estaba en el rango de US $50 a US 60 el barril, al bajar este a un precio Brent que oscila alrededor de los US $34, dichas reservas se reducen a sólo 1.712. Y de 6.4 años de horizonte de autoabastecimiento, según Campetrol, se pasa a menos de 5 años (¡!). En cuanto a Ecopetrol se refiere, las reservas de crudo declaradas en 2014 de 2.084 millones de barriles también se han visto afectadas por los precios y ya para 2015 cayeron por cuenta de estos a 1.849 millones, un 11% (¡!). Ahora la esperanza de vida de las sus reservas pasaron de 8 años en 2014 a 7.4 años en 2015.

Y no es para menos, pues a medida que el precio baja hay yacimientos que dejan de ser comerciales y a Ecopetrol le ha tocado parar su explotación; es el caso del campo Akacías del Bloque CPO-9, en el Meta, uno de los más promisorios y el de Caño Sur Este, también en el Meta, los cuales dejaron de producir hasta que los precios repunten. Lo ha dicho claramente el Presidente de Ecopetrol Juan Carlos Echeverri, “el precio al cual producimos caja está entre US $20 y US $30 y el nivel en el cual damos utilidades está entre US $30 y US $40” (1). Como es bien sabido el precio al cual vende Ecopetrol su canasta de crudo, en la cual el 53% es crudo pesado, se sitúa US $8.3 por debajo de la cotización del Brent y US $9.3 por debajo del WTI. En diciembre pasado, por ejemplo, ese precio fue de sólo US $28 el barril.

Muy seguramente, como lo advierte Daniel Guardiola, Jefe adjunto de investigaciones de Larraín Vial en Colombia, “Ecopetrol tendría que añadir 236 millones de barriles para mantener sus reservas en el mismo nivel, asumiendo además la plena ejecución del plan de producción” (2), que como es bien sabido el recorte en las inversiones este año en un 24%, aproximadamente, la va a impactar. Pero, para incorporar esos 236 millones de barriles a las reservas Ecopetrol tendrá que redoblar sus esfuerzos tendientes a optimizar su producción en los campos ya descubiertos, invirtiendo en desarrollo tecnológicos que le permitan alcanzar una mayor tasa de recobro, pero también en una campaña exploratoria agresiva para así tener nuevos y mayores hallazgos. 

Pero, aunque hasta ahora Ecopetrol ha sido exitosa en aumentar la tasa de recobro, especialmente en el Campo Rubiales, que revierte a mediados de este año, ello tiene su límite, es así como la producción en este campo permanece estancada por tercer año consecutivo y ahora se espera su pronta declinación. En relación a la exploración, mientras la inversión en 2014 fue de US $1.450 millones en 2015 ella bajó a la mitad, US $720 millones. Ello explica que los kilómetros de sísmica cayeran a los niveles de hace 20 años, a sólo 2.200 kilómetros. En cuanto a pozos perforados se pasó de 115 pozos en 2014 a 27 en 2015 y de estos sólo 8 productores, un desplome de 77.8%, retornando a los niveles de hace 10 años. Se salva la sísmica costa afuera, la cual ya ha arrojado sus primeros resultados positivos en el Caribe colombiano, que sólo se redujo un 6%, al pasar de los 32.492 kilómetros en 2014 a los 30.481 kilómetros en 2015. De allí que el hallazgo petrolero en Colombia se haya reducido de un año a otro en un 39%. Ello no deja de ser motivo de preocupación, pues el fantasma de la importación de crudo vuelve a asomarse peligrosamente.

Este es el telón de fondo que tendrá la Asamblea de accionistas de Ecopetrol el próximo 31 de marzo, quienes han visto cómo la cotización de su acción ha caído en los últimos dos años desde los $3.425 el 27 de enero de 2014 a hasta los $990 el 27 de enero de 2016. Ecopetrol cerró el año 2015, por primera vez, con pérdida neta de $3.9 billones. No obstante, las directivas de la empresa aducen que los “efectos contables introducidos por la presentación de los estados financieros bajo NIIF; sin el efecto de los castigos contables (impairments) la compañía habría arrojado una utilidad neta de $2.4 billones” (3), que era la esperada. Lo cierto es que la caída de los precios golpeó rudamente a Ecopetrol, al punto que por el sólo concepto del menor precio de la canasta promedio de crudos y productos (US $28.3 por barril) Ecopetrol dejó de recibir $5 billones.

Así las cosas, es de esperar que este año los accionistas de Ecopetrol tendrán una Asamblea lúgubre, sin presente para los asistentes a la misma y lo más seguro es que tampoco reciban dividendos, porque no hay de donde echar mano para repartir. En la medida que “en el ejercicio social del año 2015 la Compañía presentó una pérdida neta, no hay lugar a distribución de utilidades” (4) ha dicho la empresa. De hecho ya venían de capa caída, pues en 2014 se distribuyó $9.4 billones en dividendos, 42% menos con respecto a 2013 y en el 2015, cuando ya se había hecho sentir el impacto del desplome de los precios del petróleo, cayeron a “sólo” $4.1 billones, a menos de la mitad del año anterior.

Las directivas de Ecopetrol están haciendo ingentes esfuerzos para sobreponerse a este mal momento y guarecerse de este chaparrón, que ya va para largo, pues aunque en los últimos días el precio del petróleo parece haber tocado fondo y empezó a rebotar, nadie asegura que la tendencia de su recuperación se pueda sostener por mucho tiempo. Mientras tanto a las directivas de Ecopetrol no les queda otro camino que el de abrojos y espinas de la austeridad; de allí el propósito de reducir costos por una cuantía de $1.6 billones, que se vienen a sumar a los $2.8 billones de ahorro del año pasado. También están al orden del día las desinversiones y están saliendo de aquellos activos y participaciones que no son estratégicos para la empresa, tales como ISA, Propilco y EEB, entre otros. Ecopetrol, que es de todos los colombianos, la Joya de la Corona, está pasando por una prueba de resistencia, de la que saldrá airosa dada su solidez, su consistencia y el respaldo con que cuenta por parte del Estado.

Notas

(1) El Tiempo. Enero, 14 de 2016

(2) Dinero. Marzo, 3 de 2016

(3) El Tiempo. Marzo, 7 de 2016

(4) Ídem

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