El desmadre de la corrupción en Colombia.

05:10:00

Me propongo elaborar una monografía de la corrupción en Colombia, en la cual, debido a las dimensiones del robispicio y por razones de espacio, tendré que limitarme a una brevísima lista,que seguramente no ocupará menos de 1.000 paginas, con la reseña de los implicados en los atracos al Estado, y la indicación del monto del botín que le reportó a cada uno.

Por: Arturo Villarreal Echeona / Democracia en la Red.

Es una labor ingrata, porque es un tema que tiene que ver con el desempeño del presidente Santos, quien debería pasar a la historia como el estadista que logró liderar lo que parecía un imposible: un acuerdo de paz con las Farc, que le pone fin a medio siglo de insensata, inútil e inicua violencia. Pero con sus nefastas políticas económicas y su permisividad con la mayúscula corrupción que nos abate, Santos no solo está poniendo en riesgo esa posibilidad, al granjearse el repudio general del pueblo, sino que está llevando al despeñadero a Colombia.Tendría uno que ser ciego para negarlo. Y para muestra, el botón que aquí adelanto.

Habría que comenzar por los casos más protuberantes, los que han comprometido los recursos más voluminosos del robispicio, obviamente como el ROBO DE LA ENERGIA a traves del ingenioso "cargo de confiabilidad", que constituye un verdadero asalto a la buena fe de 48 millones de colombianos, con cínica factura individual a cada uno de ellos, y un desvergonzado botín de 18 billones de pesos, que enriquecieron los bolsillos de no más de una docena de grandes empresarios de la energía.

Le sigue, por la dimensión de la cuantía, los 12 billones de pesos que se esfumaron en REFICAR. Y en tercer lugar, si no hay ningún otro escándalo que dispute el honor de este puesto, las OBRAS INCONCLUSAS de infraestructura vial, escenarios deportivos, y recuperación costera, que por corrupción, falta de planificación y abandono, le representaron a la Nación una pérdida patrimonial de 1,3 billones de pesos.

Si atendemos ahora a la naturaleza criminal de las acciones habría que cederle el quinto lugar a LAS MORDIDAS EN LA ALIMENTACIÓN INFANTIL, que suman 350 mil millones de pesos, y cuyas irregularidades no solamente han consistido en los sobreprecios, sino en el recorte y la mala calidad de las raciones alimenticias, bellaquería que no tiene perdón ni en la tierra ni en el cielo.

Y un sexto lugar, cerrando los ojos ante otros atracos quizás mayores, hay que otorgárselo al malbaratamiento de LAS REGALÍAS DEL AGUA por un valor de 56.300 millones, que configura un verdadero atentado genocida contra las poblaciones que soportan con mayor intensidad el drama de la sequía en lugares como la Guajira y Casanare.

A partir de ahí, el robispicio se democratiza, pues la lista de los protagonistas de los escándalos se agranda, sin que disminuya por eso la dimensión de las infamias. Y vayan llevando la cuenta, porque estoy hay que cobrarlo.

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