Algo va de las politicas publicas de Jorge Rey, a las posiciones de chantaje e intromisión de Enrique Peñalosa en Cundinamarca.

15:34:00

Por las anteriores consideraciones, manifiesto el rechazo a la lamentable declaración del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Alianza Verde y a cualquier injerencia indebida del señor Enrique Peñalosa en la vida política y en las decisiones administrativas en cualquier Municipio del Departamento de Cundinamarca.

Por: Johnny López / Democracia en la Red.

“Los departamentos son las unidades territoriales de primer nivel en Colombia. El país se divide administrativa y políticamente en 32 departamentos, los cuales son gobernados desde sus respectivas ciudades capitales. Los departamentos forman regiones geográficas, culturales y económicas…” De acuerdo con el Artículo 298 de la Constitución Política de Colombia de 1991.

En las pasadas elecciones del 25 de octubre de 2015 los resultados electorales en dos de los Entes Territoriales más importantes del país como lo son el Distrito Capital de Bogotá y la Gobernación del Departamento de Cundinamarca, fueron los siguientes: en primer término en el Distrito Capital de Bogotá, con un potencial electoral de casi 6 millones de personas el Sr. Enrique Peñalosa obtuvo 906.058 votos con los cuales fue elegido Alcalde Mayor de la ciudad capital, mientras tanto, en el Departamento de Cundinamarca que tan solo tiene un potencial electoral de un millón setecientos mil personas, Jorge Emilio Rey obtuvo una votación de 545.201 votos con los cuales accedió a ser Gobernador del Departamento de Cundinamarca.

En términos porcentuales Jorge Rey fue elegido por el 33% de la población del Departamento, mientras que Enrique Peñalosa solo alcanzó la aprobación del 16% de los Bogotanos. Este indicador sirve para hacerse una idea de la legitimidad, aducida por el señor Peñalosa a la hora de opinar sobre los asuntos de un territorio que no lo ha elegido a él, y sobre el cual no tiene ninguna injerencia, según nuestra Constitución Política.

Desde los discursos de campaña del señor Peñalosa, hasta sus últimas declaraciones sobre el Departamento de Cundinamarca, de una manera irresponsable ha planteado que va a construir 500.000 viviendas en el Municipio de Mosquera, y según el escenario donde se encuentre, esa cifra varía a 400.000 o 250.000 viviendas, denotando de hecho el grado de superficialidad con que aborda el tema. Y todo esto ocurre, omitiendo el hecho, que el 25 de octubre del 2015, él no fue elegido Alcalde de Mosquera, o de Soacha, o Gobernador de Cundinamarca, o Emperador de un nuevo Ente Territorial que no conocemos los moradores de ésta comarca.

La desafortunada y ligera declaración del Comité Ejecutivo Nacional de la Alianza Verde en defensa de la reserva Thomas Van Der Hammen, que quiere ser llenada de cemento y ladrillo, por el hombre que los medios de comunicación le quieren vender a los colombianos, como “el experto” mundial del urbanismo, señala que sería factible urbanizar Mosquera y Soacha, es decir, dándole la razón a Peñalosa, argumentando que: el investigador Lauchlin Currie, señaló que la ciudad de Bogotá debía extenderse hacia esos Municipios de la Sabana.

Sólo se les olvidó señalar que “El Plan de las Cuatro Estrategias” fue escrito en 1971, es decir, hace 46 años, cuando Bogotá era una ciudad con 2,855,065 habitantes. Quienes así lo consideran, desde la Alianza Verde, se les olvida que intentar gobernar sobre territorios que no corresponden a su jurisdicción, va en contra de la Constitución, y por lo tanto, la ligereza de sus argumentos.

Las tierras que hoy el señor Peñalosa y sus áulicos pretenden urbanizar en terrenos del Municipio de Mosquera, corresponden según el último Plan de Básico de Ordenamiento Territorial (PBOT), a tierras tipo II y tipo IV, que se establecen según la categorización, como las de mejor condición para el uso agrícola y están consideradas como zonas de reserva, además que buena parte de ellas fueron afectadas por la inundación del río Bogotá en el año 2010.

Este sería el segundo intento por llevar a los sectores pobres de Bogotá a que adquieran sus viviendas, en un terreno que tal como lo decía, la Concejala de Mosquera Ivonnet Tapia, en el debate nacional con la Ministra del Medio Ambiente de la época, las casas deberían ser entregadas “con lanchas y chalecos salvavidas”. Pasar por encima de la autonomía territorial y del Alcalde de Mosquera, Ingeniero Emilio Casallas, es un despropósito mayúsculo, que trata de justifica el señor Peñalosa con un velado chantaje al señalar:

“Parece que en la alcaldía de Mosquera no quieren el metro ni que llevemos el agua…”. Esta actitud pendenciera, chantajista, y retadora, contrasta con las políticas públicas y la actitud del Gobernador Jorge Rey, en los siguientes aspectos:

- Llamar a la prudencia y el diálogo, al burgomaestre Bogotano. Desarrollar la política de participación de la ciudadanía en el plan de desarrollo Departamental, mediante la realización de 18 mesas provinciales.

- El compromiso de la defensa de los páramos que se encuentran en el Departamento y que son los proveedores de agua de la cual hoy gozan en abundancia los habitantes de Bogotá.

- La formulación de políticas públicas que favorecen lo social, la inclusión y la equidad.

- La decisión manifiesta de trabajar por la paz y crear programas que fortalezcan ésta, en el post conflicto.

Por las anteriores consideraciones, manifiesto el rechazo a la lamentable declaración del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Alianza Verde y a cualquier injerencia indebida del señor Enrique Peñalosa en la vida política y en las decisiones administrativas en cualquier Municipio del Departamento de Cundinamarca, y hago un llamado a los cundinamarqueses a valorar y apoyar la posición, digna, decidida y responsable que hasta el día de hoy, han mantenido el Alcalde de Mosquera Ingeniero Emilio Casallas y el Gobernador Jorge Emilio Rey.

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