El rumbo de la paz subalterna.

03:57:00

El año 2016 empieza con dramáticas situaciones para todos los colombianos, a la vez que en él se define la ruta definitiva de la paz parcial en Colombia. 

Por: Miguel Angel Herrera Zgaib / Semanario Caja de Herramientas.

Porque los antagonistas, gobierno y guerrilla de las Farc-EP, han acordado acelerar y propiciar la terminación de la negociación en el próximo mes. Ahora la sociedad civil, y su universidad pública se toman la tarima de la deliberación y reclaman participación con la vocería de una joven valiente, digna y lúcida, y un coro de jóvenes que aprenden a debatir sin agresiones físicas.

Entretelones de una lección inolvidable

Bogotá vivió ayer, entretelones, una transformación en la negociación de la paz. La universidad, y en particular, la Nacional, restaurada en 1867, y reformada en 1934, a través de la vocería digna, valiente, rotunda de la estudiante Sara Abril, única representante ante el CSU, cuestionó públicamente el quehacer del presidente Juan Manuel Santos, visitante clandestino del auditorio León de Greiff.

Cuando se planeó en secreto, que el presidente acompañado de la ministra Gina Parody, hablara de la paz, en la presentación de la película Colombia, Magia Salvaje. En apariencia, lo que se esperaba era que el Centro de Pensamiento para el Seguimiento de la Paz, que preside el colega Alejo Vargas, tendría al delegado del gobierno, Humberto de la Calle para que interviniera a los estudiantes de primer ingreso.

Los hechos conocidos

En los hechos, lo que aconteció ya es conocido de la opinión nacional. Al intervenir el presidente, el primero que después del año 1967 ingresó a un espacio público, abierto, el auditorio León de Greiff, a riesgo de ser interpelado y cuestionado, abrió el espacio público de la universidad que estaba condenado a la labor de notario y mensajero.

Sólo que este debut lo prepararon en secreto, de manera vergonzante, con la connivencia de la rectoría de Ignacio Mantilla, y del CSU, que preside la ministra de educación, Gina Parody, que lo reemplaza de modo inveterado. Aunque la periodista Darcy Queen dijo, que el presidente no había confirmado su presencia en el auditorio León de Greiff, y de pronto, intempestivamente, decidió concurrir a la Nacional con todo el revuelo exterior que conllevó con la movilización de los cuerpos de seguridad que lo acompañaron.

A esta tragicomedia le apareció una contradictora de quilates, la representante estudiantil Sara Abril, una graduada con honores en la carrera de ingeniería electrónica, y quien es también estudiante de biología, con logros sobresalientes. Ella fue votada por un número de estudiantes superior a los que votaron por el rector Mantilla en la consulta que cerró su segunda designación, a pesar a haber perdido la consulta.

El rector descalificó, a posteriori, la interpelación de Sara, que recordó al presidente el recorte hecho a Colciencias, la absurda venta de Isagén, que, además, tiene una cláusula que evitará que ésta pague impuestos en Colombia, entre otros estropicios, el incremento en los costos de la matrícula universitario, y el abandono de la universidad pública.

El profesor investigador Fabián Sanabria, ex decano de Ciencias Humanas tuvo el descaro de llamar a Abril, verdulera y patética, lo cual sorprende y ofende a la vez, proviniendo de un académico, quien además tiene hoy el cargo de dirigir el ICAHN.

No tiene justificación ni académica tampoco, mucho menos política. Ambos colegas deben excusa pública al conjunto de la comunidad universitaria, y aclaración ante el país, porque contravienen el espíritu de la universidad, la libertad de expresión y pensamiento, y denotan la carencia de pasión por la verdad, cuando el país más lo necesita.

La nueva universidad pública para la Paz

De otra parte, el Centro de Pensamiento para el Seguimiento de la Paz, recibió la mayor y mejor lección de su vida, con Alejo Vargas, nuestro colega, presente en vivo y en directo, quien dizque oficiaba de anfitrión de la presencia del delegado presidencial, Humberto de la Calle, quien de modo unilateral intervendría ante los estudiantes de primer ingreso, porque había la ausencia de un delegado de la contraparte, las Farc-EP.

Más aún, este escenario se montó con la pretendida ausencia activa de la sociedad civil, imaginada como un títere estratégico en este “juego perverso” que justamente salió mal. Instrumentando al estudiantado universitario, en lugar de invitarlo a ser partícipe en este primero de varios encuentros que de hecho reclaman carta de ciudadanía.

Fue un ejercicio testimonial, igualmente, porque estuvo presente el ex rector José Félix Patiño, el galeno que animó la reforma universitaria modernizadora de los años 60; adelantado con la fuerte injerencia de los Estados Unidos, a través del famoso plan diseñado por Rudolph Atcon desde la U. de Berkeley en California.

Patiño, su amplia vida y honores profesionales y académicos, se culmina con este acto inolvidable, donde una estudiante, llevó la vocería de los sin voz, de los sin parte, participó con sindéresis, con consecuencia, llamando las cosas por su nombre.

Una joven de izquierda, militante del PDA ha metido el dedo en la llaga de la antidemocracia y del menosprecio a la educación pública que delibera, y disputa el rumbo erróneo del país, a una dirigencia pacata y corrupta. Para la muestra tenemos la venta engañosa de Isagén, y el robo mayúsculo en la construcción de la Refinería de Cartagena.

Es una acción que se cumple sin rechazar la paz, sino fijándole un contenido sustancial a la misma, haciendo vibrar la vocería estudiantil, sin golpear o agredir físicamente a ningún representante gubernamental, y pese a la presencia insultante de cientos de uniformados rodeando a la Ciudad Blanca. Presencia que siempre induce a la provocación violenta, sin garantizar seguridad alguna, pues en lo cotidiano, sabido es, que la comunidad universitaria es afectada por una permanente oleada de robos y agresiones de parte de la delincuencia común apostado en su alrededor.

No me queda duda, que asistimos al nacimiento de la nueva universidad, que tuvo un alumbramiento en el año 2011, cuando el estudiantado nacional rechazó la contrarreforma del gobierno Santos. Ahora, cuatro años después, el estudiantado recupera momento, con esta valiente y digna vocería de una joven mujer.

Exigiendo que la paz no sea ademán vacío, tampoco mímica democrática con ausencia de los muchos. Es, sin duda, un paso en firme por la participación, la deliberación madura, de la que la constituyente social, de la que la constituyente educativa es un componente orgánico.

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